Mostrando entradas con la etiqueta A. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta A. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de octubre de 2016

MARTHA ASUNCIÓN ALONSO. NO ES VERDAD


NO ES VERDAD

No es verdad Blancanieves, los bosques de esperar
lenguas azules que nos despierten
al dolor de los pezones.

No somos elegidas
de los dioses para la transparencia:
ellos también son cuentos.

Porque la poesía,
igual que los sepulcros de cristal o ser mujer,
no será nunca un don.

No nos hace más nubes, ni más madres,
ni ha de encontrarnos siempre
trabajando.

A menudo, nos halla
menstruando, acariciando gatos sucios.

Sacando la basura.
——————————
De Skinny Cap, Sevilla, Libros de la Herida, 2014.

jueves, 23 de julio de 2015

DIEGO ÁLVAREZ MIGUEL. NO SÉ LO QUE ME PASA


NO SÉ LO QUE ME PASA

No sé lo que me pasa, de repente me he puesto a soñar
con un sueldo de cinco mil euros al mes y una novia
con las tetas grandes, las manos suavísimas,
y me he imaginado reclinando el asiento
de mi nuevo BMW sobre una cala de Mallorca
para que una francesa de anchos labios rojos
no se golpease la cabeza contra el volante
y yo le decía que aquello era nuestro petit secret,
todo nuestro, y que Laura —el imaginario nombre
de mi estupenda novia— no tenía por qué enterarse.
No sé lo que me pasa, la verdad. Me he imaginado
Pagando champagne francés en la estación
de esquí más grande de los Alpes, invitando
a mis jóvenes y apuestos amigos, sonriéndole
con mi blanca dentadura nueva a la morena
y atlética esquiadora con la que estrenaré
la cama de mi caliente cabaña de roble
mientras ponen la NBA por la televisión de pago
y bebemos Macallan hasta por la mañana.
No sé lo que me pasa, es en serio. Nunca había
pensado en cruzar el Adriático, imaginando
que conduzco un yate de diez mil caballos
lleno de polacas intensas y griegas esculpidas
en el mármol del sexo imparable y cazando
grandes ballenas con un arpón más que infalible
que en su día perteneció sin duda a algún rico
emperador oriental o bizantino. No lo sé, no sé
lo que me pasa, yo antes soñaba con tonterías,
soñaba con que chicas agradables me quisieran
con un coche que no perdiera gasolina, una cerveza
fría los domingos, un buen libro, una buena peli,
con escribir de vez en cuando un buen poema.
——————————
De Hidratante Olivia, Madrid, Hiperión, 2015.

jueves, 31 de marzo de 2011

ANÓNIMO. CARACOLES ME PIDE LA NIÑA


CARACOLES ME PIDE LA NIÑA

Caracoles me pide la niña,
y pídelos cada día
.

De una vez que la tacaña
los caracoles comió,
tal gusto el manjar le dio,
que por él se desentraña:
y con inquietud extraña,
diversas veces repite
que no hay cosa que así quite
toda su melancolía,
y pídelos cada día.

Si ella viese cuando estriba
en su concha el caracol,
y saca suspenso al sol
sus cuernos y frente altiva,
y, dando espuma y saliva,
se despega y desanuda,
para mí no tengo duda
de que lo aborrecería.
y pídelos cada día.

Yo no sé qué nuevo efeto
puede hacer este manjar,
que al gusto del paladar
de la niña es tan aceto;
ella sabe este secreto,
pues cuando la persuado
que no es carne ni pescado,
ella que es carne porfía,
y pídelos cada día.

Si es carne, como ella mesma
lo confiesa, la mocosa,
¿cómo es ella tan golosa
de comellos en Cuaresma?
Dice que el padre Ledesma
le mandó, en penitencia,
los comiese con decencia
los sábados si quería,
y pídelos cada día.

Aunque comida viscosa
y que engendra opilación,
danle más satisfación
por ser la salsa sabrosa;
y la causan a la Rosa,
cuando para su gobierno
sacan un palmo de cuerno,
gran consuelo y alegría,
y pídelos cada día.

Reprehéndela su madre
cuando se los ve comer;
dice que no halla, a su ver,
regalo que ansí le cuadre,
y que, a pesar de su padre,
aunque la mate y la riña,
poblará dellos la niña
su sotillo y pradería,
y pídelos cada día.

Si la niña está con pena,
con tristeza y con enojo,
para alegrarle el ojo
dénselos después de cena,
porque sustancia tan buena
no la probó en su vida;
por ellos anda perdida
si son frescos y en cuantía
y pídelos cada día.
——————————
De Poesía lírica del siglo de oro, Madrid, Ediciones Cátedra, 1997.

jueves, 5 de agosto de 2010

ANÓNIMO. DE LA ALMOHADA


DE LA ALMOHADA

De la almohada
hasta los pies me ataca
este querer,
¿Qué hacer si no quedarme
en medio de la cama?
——————————
De Poesía clásica japonesa [Kokokwakashú], Madrid, Editorial Trotta, 2005.
(Trad. Torquil Duthie)

lunes, 17 de agosto de 2009

BERNARDO ATXAGA. PARA ESCRIBIR UN CUENTO EN CINCO MINUTOS


PARA ESCRIBIR UN CUENTO EN CINCO MINUTOS

Para escribir un cuento en sólo cinco minutos es necesario que consiga -además de la tradicional pluma y del papel blanco, naturalmente- un diminuto reloj de arena, el cual le dará cumplida información tanto del paso del tiempo como de la vanidad e inutilidad de las cosas de esta vida; del concreto esfuerzo, por ende, que en ese instante está usted realizando. No se le ocurra ponerse delante de una de esas monótonas y monocolores paredes modernas, de ninguna manera; que su mirada se pierda en ese paisaje abierto que se extiende más allá de su ventana, en ese cielo donde las gaviotas y otras aves de mediano peso van dibujando la geometría de su satisfacción voladora. Es también necesario, aunque en un grado menor, que escuche música, cualquier canción de texto incomprensible para usted; una canción, por ejemplo, rusa. Una vez hecho esto, gire hacia dentro, muérdase la cola, mire con su telescopio particular hacia donde sus vísceras trabajan silenciosamente, pregúntele a su cuerpo si tiene frío, si tiene sed, frío-sed o cualquier otro tipo de angustia. En caso de que la respuesta fuera afirmativa, si, por ejemplo, siente un cosquilleo general, evite cualquier forma de preocupación, pues sería muy extraño que pudiera encaminar su trabajo ya en el primer intento. Contemple el reloj de arena, aún casi vacío en su compartimiento inferior, compruebe que todavía no ha pasado ni medio minuto. No se ponga nervioso, vaya tranquilamente hasta la cocina, a pasitos cortos, arrastrando los pies si eso es lo que le apetece. Beba un poco de agua —si viene helada no desaproveche la ocasión de mojarse el cuello— y antes de volver a sentarse ante la mesa eche una meada suave (en el retrete, se entiende, porque mearse en el pasillo no es, en principio, un atributo de lo literario).

Ahí siguen las gaviotas, ahí siguen los gorriones, y ahí sigue también —en la estantería que está a su izquierda— el grueso diccionario. Tómelo con sumo cuidado, como si tuviera electricidad, como si fuera una rubia platino. Escriba entonces —y no deje de escuchar con atención el sonido que produce la plumilla al raspar el papel— esta frase: Para escribir un cuento en sólo cinco minutos es necesario que consiga.

Ya tiene el comienzo, que no es poco, y apenas si han transcurrido dos minutos desde que se puso a trabajar. Y no sólo tiene la primera frase; tiene también, en ese grueso diccionario que sostiene con su mano izquierda, todo lo que le hace falta. Dentro de ese libro está todo, absolutamente todo; el poder de esas palabras, créame, es infinito.

Déjese llevar por el instinto, e imagine que usted, precisamente usted, es el Golem, un hombre o mujer hecho de letras, o mejor dicho, construido por signos. Que esas letras que le componen salgan al encuentro —como los cartuchos de dinamita que explotan por simpatía— de sus hermanas, esas hermanas dormilonas que descansan en el diccionario.

Ha pasado ya algún tiempo, pero una ojeada al reloj le demuestra que ni siquiera ha transcurrido aún la mitad del que tiene a su disposición.

Y de pronto, como si fuera una estrella errante, la primera hermana se despierta y viene donde usted, entra dentro de su cabeza y se tumba, humildemente, en su cerebro. Debe transcribir inmediatamente esa palabra, y transcribirla en mayúsculas, pues ha crecido durante el viaje. Es una palabra corta, ágil y veloz; es la palabra RED.

Y es esa palabra la que pone en guardia a todas las demás, y un rumor, como el que se escucharía al abrir las puertas de una clase de dibujo, se apodera de toda la habitación. Al poco rato, otra palabra surge en su mano derecha; ay, amigo, se ha convertido usted en un prestidigitador involuntario. La segunda palabra desciende de la pluma deslizándose a dos manos para luego saltar a la plumilla y hacerse con la tinta un garabato. Este garabato dice: MANOS.

Como si abriera un sobre sorpresa; tira de la punta de ese hilo (perdóneme el tuteo, al fin y al cabo somos compañeros de viaje), tira de la punta de ese hilo, decía, como si abrieras un sobre sorpresa. Saluda a ese nuevo paisaje, a esa nueva frase que viene empaquetada en un paréntesis: (Sí, me cubrí el rostro con esta tupida red el día en que se me quemaron las manos.)

Ahora mismo se han cumplido los tres minutos. Pero he aquí que no has hecho sino escribir lo anterior cuando ya te vienen muchas oraciones más, muchísimas más, como mariposas nocturnas atraídas por una lámpara de gas. Tienes que elegir, es doloroso, pero tienes que elegir. Así pues, piénsatelo bien y abre el nuevo paréntesis: (La gente sentía piedad por mí. Sentía piedad, sobre todo, porque pensaba que también mi cara había resultado quemada; y yo estaba segura de que el secreto me hacía superior a todos ellos, de que así burlaba su morbosidad.)

Todavía te quedan dos minutos. Ya no necesitas el diccionario, no te entretengas con él. Atiende sólo a tu fisión, a tu contagiosa enfermedad verbal que crece y crece sin parar. Por favor, no te demores en transcribir la tercera oración: (Saben que yo era una mujer hermosa y que doce hombres me enviaban flores cada día.)

Transcribe también la cuarta, que viene pisando los talones a la anterior, y que dice: (Uno de esos hombres se quemó la cara pensando que así ambos estaríamos en las mismas condiciones, en idéntica y dolorosa situación. Me escribió una carta diciéndome, ahora somos iguales, toma mi actitud como una prueba de amor.)

Y el último minuto comienza a vaciarse cuando tú vas ya por la penúltima frase: (Lloré amargamente durante muchas noches. Lloré por mi orgullo y por la humildad de mi amante; pensé que, en justa correspondencia, yo debía hacer lo mismo que él: quemarme la cara.)

Tienes que escribir la última nota en menos de cuarenta segundos, el tiempo se acaba: (Si dejé de hacerlo no fue por el sufrimiento físico ni por ningún otro temor, sino porque comprendí que una relación amorosa que empezara con esa fuerza habría de tener, necesariamente, una continuación mucho más prosaica. Por otro lado, no podía permitir que él conociera mi secreto, hubiera sido demasiado cruel. Por eso he ido esta noche a su casa. También él se cubría con un velo. Le he ofrecido mis pechos y nos hemos amado en silencio; era feliz cuando le clavé este cuchillo en el corazón. Y ahora sólo me queda llorar por mi mala suerte.)

Y cierra el paréntesis —dando así por terminado el cuento— en el mismo instante en que el último grano de arena cae en el reloj.
——————————
De Obabakoak, 1988.

miércoles, 9 de julio de 2008

SERGIO ALGORA

(☼ ZARAGOZA, 17-01-69 – † ZARAGOZA, 09-07-08)
IN MEMORIAM


(En humilde homenaje a Sergio Algora —El niño gusano, La costa brava—
que se marchó esta noche al lugar donde no hacen falta mapas)

ÁNGEL DE GUARDIA

Del sombrero de copa salí,
a ese lugar yo quiero ir a vivir,
¿no ves que allí no necesito mapas?

Todas las palabras olvidé,
en estuches a medida los guardé,
se habla mejor con la boca cerrada.

Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.
Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.

Iré hasta las puertas del borrador,
el señor Tragalotodo me abrirá,
no habrá visitas en tu nueva casa.

Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.
Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.
Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.
Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.

Y la mujer policía
me acompañará a mi domicilio ideal.
Y mi ángel guardia será el truco definitivo
para pasar un año sin parar de reír.
¡Qué bien sabe no existir!

Del sombrero de copa salí,
a ese lugar yo quiero ir a vivir,
¿no ves que allí no necesito mapas?

Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.
Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.
Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.
Tráteme de usted,
soy mucho mejor que vos.

Y la mujer policía
me acompañará a mi domicilio ideal.
Y mi ángel guardia será el truco definitivo
para pasar un año sin parar de reír.
¡Qué bien sabe no existir!

Y la familia de mi familia
invitará al hijo suplente a cenar.
Y mi ángel guardia quemará todas las pruebas
que demuestren que un día estuve allí.
¡Qué bien sabe no existir!
Y mi ángel guardia será el truco definitivo
para pasar un año sin parar de reír.
¡Qué bien sabe no existir!
Sin parar de reír.
¡Qué bien sabe no existir!
Sin parar de reír.
¡Qué bien sabe no existir!
——————————
De El escarabajo más grande de Europa, 1998.

lunes, 28 de enero de 2008

ISMAEL ENRIQUE ARCINIEGAS. SE ALEJA EL BARCO


SE ALEJA EL BARCO

Se aleja el barco. Luz de madrugada.
La aurora alumbra el peñascal sombrío,
y de garzas el vuelo ligera bandada
tiende en la quietud del río.

En sus alas la luz se atornasola,
y del oriente entre rosados velos
parecen, blancas, en la orilla sola,
un adiós silencioso de pañuelos.
——————————
De Grandes goles de todos los tiempos.

viernes, 18 de enero de 2008

JEAN ARP. RUCHE DE RÊVES


RUCHE DE RÊVES

Les fleurs sont vêtues d'éclairs.
Dans le plumage de l'étoile,
Dort le rêve de chair
Bordé de seins.
Le rêve tient dans sa bouche
Une étoile, comme le chat tient
Dans sa bouche une souris.
Les fleurs de chair
Ont une langue de rêve.
Etoile de brume.

L'étoile de chair sous la
Voûte de temps. Le temps
Ronronne comme un
Rêve.
Autour des seins, autour des
Ruches de rêves
Dorment les étoiles.
Brume de fleur.
Plumage d'étoile.
Les fleurs ronronnent.

Les étoiles
Ronronnent devant
La ruche
Des éclairs.
Souris
De brume.
Souris
De fleur.
Le rêve est un chat,
Sa langue est une fleur.

La chair ronronne dans
Le plumage du temps. Les souris
Et les chats dorment sur
La langue du temps.
L'éclair dort sous la
Voûte de brume.
Les étoiles sont vêtues
De seins.
La langue de brume dans la
Bouche de fleur.
La bouche de brume sous la voûte de chair
——————————
De Le Siège de l'air, 1946.

֍            ֍            ֍

COLMENA DE SUEÑOS

Las flores se visten con relámpagos
en el plumaje de la estrella duerme el sueño de carne
guarnecido de senos
el sueño tiene en la boca una estrella como el gato tiene en la
boca un ratón
las flores de carne tienen lengua de sueño
estrella de bruma

La estrella de carne bajo la bóveda del tiempo
el tiempo ronronea como un sueño
alrededor de los senos alrededor de las colmenas de sueños
duermen las estrellas
bruma de flor
plumaje de estrella
las flores ronronean

Las estrellas ronronean frente a la colmena de los relámpagos
ratón de bruma
ratón de estrella
ratón de flor
el sueño es un gato su lengua es una flor

La carne ronronea en el plumaje del tiempo
los ratones y los gatos duermen sobre la lengua del tiempo
el relámpago duerme bajo la bóveda de bruma
las estrellas se visten con senos
la lengua de bruma en la boca de flor
la boca de bruma bajo la bóveda de carne
——————————
De Le Siège de l'air, 1946.
(Trad. Aldo Pellegrini).

martes, 4 de diciembre de 2007

WOODY ALLEN. PURA ANARQUÍA


PURA ANARQUÍA

El viernes desperté y, como el universo está en expansión, tardé más de la habitual en encontrar mi bata. Por ese motivo salí con retraso para ir al trabajo, y como el concepto de arriba y abajo es relativo, el ascensor en el que entré subió a la azotea, donde fue muy difícil parar un taxi. No olvidemos que un hombre que viajara en un cohete casi a la velocidad de la luz sin duda habría podido llegar a tiempo al trabajo, o quizás incluso un poco antes, y sin duda mejor vestido. Cuando por fin llegué a la oficina y fui hacia mi jefe, el señor Muchnik, para explicar la demora, mi masa aumentó conforme aceleraba para acercarme a él, lo que él interpretó como señal de insubordinación. Tras cruzar unas palabras enconadas, me aseguró que me descontaría ese tiempo del sueldo, que, en comparación con la velocidad de la luz, es de todos modos muy pequeño. La verdad es que si tomamos como referencia la cantidad de átomos de la galaxia Andrómeda, en realidad gano poquísimo. Intenté decírselo al señor Muchnik, quien me contestó que yo pasaba por alto que el tiempo y el espacio eran la misma cosa. Y juró que si esa situación cambiaba, me concedería un aumento. Señalé que si tenemos en cuenta que el tiempo y el espacio son una misma cosa, y que se tarda tres horas en hacer algo que resulta tener menos de quince centímetros de longitud, ese algo no puede venderse por más de cinco dólares. Lo bueno de que el espacio sea lo mismo que el tiempo es que, si viajas a los confines del universo y el trayecto dura tres mil años terrestres, cuando vuelvas tus amigos habrán muerto, pero no necesitarás Botox.
——————————
De Pura anarquía, 2007.

jueves, 18 de octubre de 2007

ANNA AJMÁTOVA. VEINTIUNO. NOCHE. LUNES


VEINTIUNO. NOCHE. LUNES

Ventiuno. Noche. Lunes.
El contorno de la capital es brumoso.
Un ocioso ha inventado
que existe el amor sobre la tierra.

Por desidia o por cansancio
todos le han creído y así viven:
aguardan los encuentros, temen las despedidas
y entonan canciones de amor.

Más, para otros se revela un misterio
y los invade el silencio...
Yo di con esto por casualidad
y desde entonces ando como enferma.
——————————
De Rebaño blanco, Madrid, Hiperión, 2005.
(Trad. Belén Ojeda)

jueves, 27 de septiembre de 2007

W. H. AUDEN. EN RECUERDO DE W. B. YEATS


EN RECUERDO DE W. B. YEATS

[...] porque la poesía nunca cambia nada: sobrevive
en el valle en que es construida,
allí donde los ejecutivos no quieren pisar,
fluye hacia el sur,
desde los ranchos aislados y las penas concurridas,
esas ciudades salvajes en las que crecemos y en donde morimos;
y sobrevive,
como un simple acontecimiento, una boca.
——————————
Fragmento de En recuerdo de W. B. Yeats, 1939.

viernes, 23 de febrero de 2007

BLANCA ANDREU. LA VIGILIA DE ELPHISTONE


LA VIGILIA DE ELPHISTONE

Un viento —cortejo de apariencias— cree recordar
el rumor de los puertos,
la charla sin fin de las ciudades,
zancudas de metal en el perfil, grúas y catedrales
entre la niebla, músicas y descargas,
destinos y negocios.
Y sin embargo en dónde tus orillas,
la esperanza que ciega o equivoca, grande mar,
cuando sepultas la verdad y caen las vidas, los imperios,
dejando paso a la belleza.
Ante ninguna ley te excedes en tus atribuciones
cuando el celo en tus cargos establece la muerte.
——————————
De Elphistone, 1988.

martes, 21 de noviembre de 2006

ROBERT ALTMAN

(☼ KANSAS CITY, MISSOURI, 20-02-25 – † LOS ÁNGELES, 20-11-06)
IN MEMORIAM


Many people, I guess, want to know exactly what it is they're supposed to think. They want to know what your message is. Well, my message is that I am not going to do their work for them.
——————————
From Playboy interview, August, 1976.

֍            ֍            ֍

Supongo que mucha gente quiere saber con exactitud qué es lo que deben pensar. Quieren saber cuál es tu mensaje. Bueno, mi mensaje es que no voy a hacer ese trabajo por ellos.
——————————
De Playboy, Agosto, 1976.

jueves, 19 de octubre de 2006

MANUEL ALCÁNTARA. ARCÁNGEL DE PEREZA


ARCÁNGEL DE PEREZA

Un arcángel me ronda indiferente
oigo sus alas cerca de mi aliento;
un arcángel me ronda, yo lo siento
con el peso del aire por mi frente.

El me enseñó a decir "inútilmente"
y a darle los propósitos al viento;
su espada, del metal del desaliento
se hundió en mi voluntad desobediente.

Arcángel rondador de la desgana,
que se lleva el dolor que no me tomo
para traerlo el día de mañana...

Sujetas van las penas por las bridas,
enjaezadas, dolientes, nobles, como
las mulas al final de las corridas.

Sólo la ociosidad es mi tarea.
Las morunas naranjas, gajo a gajo,
vierten su antiguo zumo, y en el tajo
se ha vuelto perezosa la pelea.

Si esto es vivir, que venga Dios y vea
cómo ando con la vida cuesta abajo...
Que cuesta estar de pie mucho trabajo
para después marcharse adonde sea.

El naufragio que llevo entre las sienes,
que es verdad que no cabe en cualquier río,
me trae a mal traer... Y aquí me tienes

contándole una historia a los desiertos,
machacando la vida en hierro frío,
hablando de la muerte con los muertos.

Lo sabe el corazón. Que no se diga
que el corazón no sabe lo que tiene.
Sobre su propia muerte se sostiene
pero la sangre a veces se fatiga.

Cansado y todo dice Dios que siga
habitando el vacío, que se llene
de noches y de nada... Mientras viene
uno se echa a dormir. Pereza obliga.

Con la genealogía de los trinos
cantando está la antigua voz del arte
a la insegura sombra de la suerte,

la memoria se llena de caminos
pero no llegaré a ninguna parte
con este corazón de mala muerte.
——————————
De Manera de silencio, Madrid, Ágora, 1955.

jueves, 24 de agosto de 2006

FÉLIX DE AZÚA. LA LECTURA ES COMO EL ESTIERCOL


LA LECTURA ES COMO EL ESTIERCOL

La lectura es como el estiércol, sólo excita un crecimiento ya de por sí vivo y autónomo. Aumentando la cantidad de fertilizante puede incrementarse la producción natural hasta cierto punto, si son cantidades DISCRETAS; pero el exceso quema los brotes y asfixia la libre circulación de minerales. Un aumento de abono a partir del punto crítico significa el arrasamiento. Hay frecuentes casos de cerebros, como el de Unamuno, convertidos en eriales por su imprudente optimismo sobre la cantidad de fertilizante que creyeron poder soportar.
——————————
De Diario de un Hombre Humillado, 1987.

lunes, 10 de julio de 2006

GABRIEL ARESTI. ESANEN DUTE


ESANEN DUTE

Esanen dute
hau
poesia
eztela,
baina nik
esanen diet
poesia
mailu bat
dela.
——————————
Bertatik Harri eta Herri, 1964.

֍            ֍            ֍

DIRÁN

Dirán
que esto
no es
poesía
pero yo
les diré
que la poesía
es
un martillo.
——————————
De Piedra y pueblo, 1964.
(Versión del autor en español)

viernes, 7 de julio de 2006

W. H. AUDEN. THE UNKNOWN CITIZEN


THE UNKNOWN CITIZEN

(To JS/07/M/378 This Marble Monument Is Erected by the State)

He was found by the Bureau of Statistics to be
One against whom there was no official complaint,
And all the reports on his conduct agree
That, in the modern sense of an old-fashioned word, he was a saint,
For in everything he did he served the Greater Community.
Except for the War till the day he retired
He worked in a factory and never got fired,
But satisfied his employers, Fudge Motors Inc.
Yet he wasn't a scab or odd in his views,
For his Union reports that he paid his dues,
(Our report on his Union shows it was sound)
And our Social Psychology workers found
That he was popular with his mates and liked a drink.
The Press are convinced that he bought a paper every day
And that his reactions to advertisements were normal in every way.
Policies taken out in his name prove that he was fully insured,
And his Health-card shows he was once in hospital but left it cured.
Both Producers Research and High-Grade Living declare
He was fully sensible to the advantages of the Installment Plan
And had everything necessary to the Modern Man,
A phonograph, a radio, a car and a frigidaire.
Our researchers into Public Opinion are content
That he held the proper opinions for he time of year;
When there was peace, he was for peace; when there was war, he went.
He was married and added five children to the population,
Which our Eugenist says was the right number for a parent of his generation.
And our teachers report that he never interfered with their education.
Was he free? Was he happy? The question is absurd:
Had anything been wrong, we should certainly have heard.
——————————
From Another Time, 1940.

֍            ֍            ֍

EL CIUDADANO DESCONOCIDO

(A JS/07/M/378 Este monumento de mármol fue erigido por el estado)

La oficina de Estadística lo consideró
alguien contra quien no había quejas oficiales,
y todos los informes sobre su conducta coinciden
en que era un santo, en el sentido moderno de esa vieja palabra,
porque todo lo que hizo fue en servicio de la Gran Comunidad.
Salvo durante la guerra y hasta el día en que se jubiló
trabajó en una fábrica y nunca lo echaron,
sino que satisfizo a sus patronos, Fudge Motors Inc.
No era un esquirol ni tenía ideas raras,
pues su sindicato nos informa de que pagaba su cuota
(nuestro informe asegura que su sindicato no era peligroso)
y nuestros psicólogos sociales han descubierto
que caía bien a sus compañeros y le gustaba tomar alguna copa.
En Prensa están seguros de que compraba el periódico a diario
y sus reacciones ante los anuncios eran del todo normales.
Las pólizas a su nombre demuestran que estaba totalmente asegurado,
y su cartilla muestra que sólo visitó un hospital y salió curado.
Tanto Investigaciones de Producción como Nivel de Vida declaran
que era muy receptivo a las ventajas del Pago a Plazos,
y tenía todo lo que necesita el Hombre Moderno,
un tocadiscos, una radio, un coche y una nevera.
Nuestros Investigadores de la Opinión Pública están contentos
de que tuviera las opiniones adecuadas a cada época del año;
cuando había paz, quería la paz; si había guerra, iba.
Estaba casado y añadió cinco hijos a la población,
el número correcto para su generación, según nuestro eugenista,
y nuestros maestros informan de que nunca interfirió con su educación.
¿Era libre? ¿Era feliz? La pregunta es absurda:
si algo hubiese ido mal, nos habríamos enterado.
——————————
De Otro Tiempo, 1940.
(Trad. Javier Calvo)

martes, 11 de abril de 2006

BALTASAR DE ALCÁZAR. TRES COSAS ME TIENEN PRESO


TRES COSAS ME TIENEN PRESO

Tres cosas me tienen preso
de amores el corazón:
la bella Inés, y jamón
y berenjenas con queso.

Una Inés, amantes, es
quien tuvo en mí tal poder
que me hizo aborrecer
todo lo que no era Inés.
Trájome un año sin seso,
hasta que en una ocasión
me dio a merendar jamón
y berenjenas con queso.

Fue de Inés la primer palma;
pero ya júzgarse ha mal
entre todos ellos cuál
tiene más parte en mi alma.
En gusto, medida y peso
no les hallo distinción,
ya quiero Inés, ya jamón,
ya berenjenas con queso.

Alega Inés su beldad;
el jamón que es de Aracena;
el queso y la berenjena
su andaluza antigüedad.
Y está tan en fil el peso
que, juzgado sin pasión,
todo es uno: Inés, jamón,
y berenjenas con queso.

Servirá este nuevo trato
destos mis nuevos amores,
para que Inés sus favores,
nos los venda más barato.
Pues tendrá por contrapeso
si no hiciere razón,
una lonja de jamón
y berenjenas con queso.
——————————
De Poesía lírica del Siglo de Oro, Madrid, Cátedra, 1997.

sábado, 8 de abril de 2006

RAFAEL ALBERTI. CITA TRISTE DE CHARLOT


CITA TRISTE DE CHARLOT

Mi corbata, mis guantes,
mis guantes, mi corbata.

La mariposa ignora la muerte de los sastres,
la derrota del mar por los escaparates.
Mi edad, señores, 900.000 años.
¡Oh!

Era yo un niño cuando los peces no andaban,
cuando las ocas no decían misa
ni el caracol embestía al gato.
Juguemos al ratón y al gato, señorita.

Lo más triste, caballero, un reloj:
las 11, las 12, la 1, la 2.

A las tres en punto morirá un transeúnte.
Tú, luna, no te asustes,
tú, luna, de los taxis retrasados,
luna de hollín de los bomberos.

La ciudad está ardiendo por el cielo,
un traje igual al mío se hastía por el campo.
Mi edad, de pronto, 25 años.

Es que nieva, que nieva
y mi cuerpo se vuelve choza de madera.
Yo te invito al descanso, viento.
Muy tarde es ya para cenar estrellas.

Pero podemos bailar, árbol perdido.
Un vals para los lobos,
para el sueño de la gallina sin las uñas del zorro.

Se me ha extraviado el bastón.
Es muy triste pensarlo solo por el mundo.
¡Mi bastón!

Mi sombrero, mis puños,
mis guantes, mis zapatos.
El hueso que más duele, amor mío, es el reloj:
las 11, las 12, la 1, la 2.

Las 3 en punto.
En la farmacia se evapora un cadáver desnudo.
——————————
De Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, 1929.