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domingo, 25 de diciembre de 2022

CRÓNICA

Sábado, 17 de diciembre, 20:00 horas.
El Cantábrico, C/Muelle de Oriente 4, Gijón.

Por ignatium


JORDI DOCE
OTRAS LUNAS [1]

CONSTATACIÓN DEL MIEDO

Torvo y locuaz a un tiempo,
el vuelo de estos cuervos
que niegan cielos y jardines
en la fría mañana de febrero
tiene tono y dicción de alegoría
o precisa metáfora del miedo
mientras la página desnuda
conforma mi impotencia.
                                            Nada tengo,
no hay cielo ni jardín ante los ojos
que conduzca al relato minucioso
de asombros y alegrías. Sólo
el vuelo de estos cuervos
(su sombra como un mal presagio)
Podría llevarme a escribir
lo que su vuelo espanta con violencia:
prisionero de antiguas dejaciones
el temor es mi asunto y mi silencio

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INSTANTÁNEAS

Sobre la duda, sobre el tiempo
de la duda, una profusión de imágenes
ilustra el desconcierto:
calles vacías, arcos en penumbra,
la súbita emoción de unas palabras
haciendo temblar la amistad,
disputa de borrachos que dirimen
su cuota de maldad improvisada.
Regresa por azar aquella noche,
incómodo testigo de mi insomnio,
y no encuentro la explicación, el orden.
Viene de lejos,
de una región de miedo y de renuncia,
del fondo de los días consumidos,
para dar cuenta del ahora,
del hoy inaplazable que me asalta.
Lo llamo, para mí,
el tiempo de la duda, del cansancio.
A su lado,
como piezas tiradas de un puzzle,
los fotogramas de una noche estúpida,
manchada de insultos y alcohol:
absurda ilustración
de este absurdo temor a no dormirme.

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TRADUCTOR

Tal vez fuera preciso, en este punto,
cuando la voz se desconoce
y el recuerdo es una espiral
de escenarios ajenos,
hallar consuelo en este anonimato,
o esperar, con ambigua fe,
que algunos a quienes di mi voz
se levanten, furiosos, y proclamen
que no son suyos tales versos,
que no supe ser fiel a su latido
mientras yo, fracasado a mi pesar,
bajo sus nombres daba a ocultas
la historia de mis días.

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VIDAS PARALELAS

La voz atronadora de lo nunca vivido
vuelve a deshacer el presente,
desportilla deseos, voluntad,
mina las pocas certidumbres
que el tiempo deposita
en el delta limoso
de un día y otro día y otro día.

¿Qué explica este lamento
por lo que nunca hicimos?
¿Y cómo reclamar, tal vez,
lo que jamás fue nuestro?

Imprecisas llamadas
desde los rieles de otra vida,
sombras furtivas
que nos tientan y hechizan
con sus frescos racimos de inconsistencia,
puente tendido hacia la nada
de una ficción más habitable
por no habitada, por ficción.

Sólo sé
que la carga del tiempo
se me vuelve más cierta al disolverse.

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AMOR ANTIGUO

Harapos de deseo o de memoria
te regresaron de esa nada o nunca
en que el reverso del amor (su ausencia
o su oscuro fulgor) te confinara,

harapo de tu voz, de tu mirada
que no cesa, que vuelve a visitarme
en la tenaz baraja de las calles,
en el paso azaroso de otros rostros

mientras el tiempo impone sus traiciones,
su indócil vertedero de silencios,
la cera desgastada de sus noches

como torpe remedo de tu cuerpo,
hueco palpable que es tu fiel ausencia
cuando otros ojos son, dicen ser tuyos.

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SALUDO

Y tú, vida que empiezas,
no digas nada aún:
crece sobre tu sangre,
sé temblor y latencia.

Ciego nudo abisal,
giras en los serenos
hondones de tu madre,
en el limo imantado.

No siempre vivirás
sin tiempo, sin mirada.
Asomará tu boca
a las puertas del día.

Tu cuerpo espera y calla.
Multiplicado tacto
el de esta piel bañada.
Respiras negro, negro.

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EL PERSEGUIDO

Día de feria: rostros
que van y vienen
entre el gentío.
Más quien me sigue es uno,
y jamás retrocede.
——————————
[1] De Otras lunas, Barcelona, DVD ediciones, 2002.

miércoles, 22 de marzo de 2017

RUBÉN DARÍO. LETANIA A NUESTRO SEÑOR DON QUIJOTE


LETANÍA A NUESTRO SEÑOR DON QUIJOTE

A Navarro Ledesma

Rey de los hidalgos, señor de los tristes,
que de fuerza alimentas y de ensueños vistes,
coronado de áureo yelmo de ilusión;
que nadie ha podido vencer todavía,
por la adarga al brazo, toda fantasía,
y la lanza en ristre, toda corazón.

Noble peregrino de los peregrinos,
que santificaste todos los caminos
con el paso augusto de tu heroicidad,
contra las certezas, contra las conciencias
y contra las leyes y contra las ciencias,
contra la mentira, contra la verdad...

Caballero errante de los caballeros,
barón de varones, príncipe de fieros,
par entre los pares, maestro, ¡salud!
¡Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes,
entre los aplausos o entre los desdenes,
y entre las coronas y los parabienes
y las tonterías de la multitud!

¡Tú, para quien pocas fueron las victorias
antiguas, y para quien clásicas glorias
serían apenas de ley y razón,
soportas elogios, memorias, discursos,
resistes certámenes, tarjetas, concursos,
y, teniendo a Orfeo, tienes a orfeón!

Escucha, divino Rolando del sueño,
a un enamorado de tu Clavileño,
y cuyo Pegaso relincha hacia ti;
escucha los versos de estas letanías,
hechas con las cosas de todos los días
y con otras que en lo misterioso vi.

¡Ruega por nosotros, hambrientos de vida,
con el alma a tientas, con la fe perdida,
llenos de congojas y faltos de sol;
por advenedizas almas de manga ancha,
que ridiculizan el ser de la Mancha,
el ser generoso y el ser español!

¡Ruega por nosotros, que necesitamos
las mágicas rosas, los sublimes ramos
de laurel Pro nobis ora, gran señor!
¡Tiemblan las florestas de laurel del mundo,
y antes que tu hermano vago, Segismundo,
el pálido Hamlet te ofrece una flor!

Ruega generoso, piadoso, orgulloso;
ruega casto, puro, celeste, animoso;
por nos intercede, suplica por nos,
pues casi ya estamos sin savia, sin brote,
sin alma, sin vida, sin luz, sin Quijote,
sin pies y sin alas, sin Sancho y sin Dios.

De tantas tristezas, de dolores tantos,
de los superhombres de Nietzsche, de cantos
áfonos, recetas que firma un doctor,
de las epidemias de horribles blasfemias
de las Academias,
¡líbranos, señor!

De rudos malsines,
falsos paladines,
y espíritus finos y blandos y ruines,
del hampa que sacia
su canallocracia
con burlar la gloria, la vida, el honor,
del puñal con gracia,
¡líbranos, señor!

Noble peregrino de los peregrinos,
que santificaste todos los caminos
con el paso augusto de tu heroicidad,
contra las certezas, contra las conciencias
y contra las leyes y contra las ciencias,
contra la mentira, contra la verdad...

Ora por nosotros, señor de los tristes,
que de fuerza alientas y de ensueños vistes,
coronado de áureo yelmo de ilusión;
¡que nadie ha podido vencer todavía,
por la adarga al brazo, toda fantasía,
y la lanza en ristre, toda corazón!
——————————
De Cantos de vida y esperanza, 1905.

martes, 10 de febrero de 2015

EDGARDO DOBRY. EL POEMA DE LAS BOTAS Y LAS HORAS PERDIDAS


EL POEMA DE LAS BOTAS Y LAS HORAS PERDIDAS

Cuando miro tus botas negras, vacías,
que descansan como dos manchas más densas
en la moteada penumbra del cuarto;
cuando miro tus botas que tienen ya la forma de tus pies,
no sólo de tus pies, de tu andar también:
esa leve panza en los empeines
—algo más pronunciada en el izquierdo—,
la cueva oblonga del talón
que da a la silueta de tus botas un toque cómico,
como si en vez de copiar la arista de tu paso quisieran
imitarlo con una gracia cándida,
como se hace entre íntimos amigos
que han crecido juntos y conocen sus formas detalladas
y pueden hacer burla de sus voces
o de su caminar; cuando miro ese cuero,
no hace mucho flamante y frío y pecuniario,
ahora modelado por la persistencia
de un trabajo sin fatiga
—pues nunca das descanso a las botas nuevas,
aunque tengas aún buenos pares anteriores
y aunque pases un día muchas horas en casa—,
ese cuero ya tuyo de verdad,
no como un reloj o un bolso, tuyo
por el velo de su dureza vencida,
mientras la luz en la pieza comienza a despertar
y tú sigues dormida, ellas te velan y te esperan
con un dejo presente de complicidad,
con una fidelidad que les viene por completo del candor
de su taco ya apenas comido,
de su estar vacías y huecas pero fieles
al volumen imitado de tus pies: esa memoria de la forma;
tus botas te esperan como una reserva de vigilia,
su serenidad es la certeza de que hoy también
van a aislarte del suelo del planeta
para distraer y postergar la sorda
afirmación con que la tierra nos invita,
nos reclama como un hijo que de noche
debe volver a casa;
tus botas aliadas de tu piel, vigilia que la aguarda,
que vela por tu cuerpo ahora dormido
mientras la luz va ganando baldosas y contornos.

Cuando miro el trabajo minucioso de las horas
en el talón oblongo de tus botas vigilantes y cómicas
y veo cómo el tiempo tiene manos que modelan
sobre nuestro contorno inquieto las señales
de una trascendencia efímera, por entero contenida
en la parcela de nuestra crasa contingencia
como su costado de penumbra y esperanza,
sólo visible en ciertas madrugadas de apariencia indiferente
pero de pronto empujadas hasta el borde de un acontecimiento;

cuando veo
esa vida rara de las cosas que son nuestras
y a las que nada debemos por ser cosas,
cosas que amamos con un amor ingrávido, blanco,
sin emociones ni culpas, sin deberes ni leyes de compensación,
cuando miro tus botas cada vez más definidas
por la luz que va ganando el nombre de «mañana»,
mientras eres aún en la cama el remolino quieto
de sábanas y mantas que la noche
dibujó sobre nosotros, tus botas en el resplandor
de un rincón todavía frío
insinúan su ternura apenas perceptible
—pues depende de su nueva asimetría
que es en sus mínimos errores,
en las imperfecciones de su réplica,
una secreta broma entre ellas y tus pies—

y veo que tus botas negras son como el poema
de las horas perdidas, perdidas justamente para el poema,
perdidas en trabajo adocenado,
en mañanas superpuestas,
en tardes de enojoso cansancio,
en sábados de inútil ansiedad,
en viernes de expectativa al atardecer ya derrotada,
en escaleras del color de dientes ancianos,
en calles que no llevan a otras calles
sino que se clausuran sobre sí,
también en reposos aburridos,
cuando la suela se apoya en el travesaño
de los bancos altos de los bares,
la axila del taco contra el aro de aluminio:

tus botas son ahí el poema de las horas perdidas,
perdidas para el poema, perdidas también para el amor,
recuperadas por un momento ahora que duermes
y que tus botas me miran y quieren hablarme,
decirme justamente por la graciosa inexactitud de sus redondeces
que ellas contienen, son ese poema, este poema,
que una casual forma de mirarlas desprende
de su taco apenas comido,
de la panza crecida en el empeine
mientras empiezas a desperezarte y las botas,
paralelas, con sus dos cañas negras como tráqueas
liberadas de garganta y que sólo respiran por diversión,
se preparan también para su inminente trabajo
y sellan, en un cruce de guiños,
el silencio del poema de las horas perdidas.
——————————
De Pulir huesos. Veintitrés poetas latinoamericanos (1950-1965), Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2007.

viernes, 12 de marzo de 2010

MIGUEL DELIBES

(☼ VALLADOLID, 17-10-20 – † VALLADOLID, 12-03-10)
IN MEMORIAM


EL CAMINO

Pero a Daniel, el Mochuelo, le bullían muchas dudas en la cabeza a este respecto. Él creía saber cuánto puede saber un hombre. Leía de corrido, escribía para entenderse y conocía y sabía aplicar las cuatro reglas. Bien mirado, pocas cosas más cabían en un cerebro normalmente desarrollado. No obstante, en la ciudad, los estudios de Bachillerato constaban, según decían, de siete años y, después los estudios superiores, en la Universidad, de otros tantos años, por lo menos. ¿Podría existir algo en el mundo cuyo conocimiento exigiera catorce años de esfuerzo, tres más de los que ahora contaba Daniel? Seguramente, en la ciudad se pierde mucho el tiempo —pensaba el Mochuelo— y, a fin de cuentas, habrá quién, al cabo de catorce años de estudio no acierte a distinguir un rendajo de un jilguero o una boñiga de un cagajón. La vida era así de rara, absurda y caprichosa.
——————————
De El Camino, 1950.

domingo, 11 de enero de 2009

MAHMUD DARWISH. EN ESTA TIERRA


EN ESTA TIERRA

En esta tierra hay algo que merece vivir: la indecisión de abril, el olor del pan al alba, las opiniones de una mujer sobre los hombres, los escritos de Esquilo, las primicias del amor, la hierba sobre las piedras, las madres erguidas sobre un hilo de flauta y el miedo que los recuerdos inspiran a los invasores.

En esta tierra hay algo que merece vivir: el fin de septiembre, una dama que entra, con toda su lozanía, en la cuarentena, la hora del sol en la cárcel, una nube que imita un grupo de seres, las aclamaciones de un pueblo a quienes ascienden a la muerte sonriendo y el miedo que las canciones inspiran a los tiranos.

En esta tierra hay algo que merece vivir: sobre esta tierra está la señora de la tierra, la madre de los comienzos, la madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando Palestina. Señora: yo merezco, porque tú eres mi dama, yo merezco vivir.
——————————
De Menos Rosas, 2001.
(Trad. María Luisa Prieto)

jueves, 30 de octubre de 2008

BOB DYLAN. STUCK INSIDE OF MOBILE WITH THE MEMPHIS BLUES AGAIN


STUCK INSIDE OF MOBILE WITH THE MEMPHIS BLUES AGAIN

Oh, the ragman draws circles
Up and down the block.
I'd ask him what the matter was
But I know that he don't talk.
And the ladies treat me kindly
And furnish me with tape,
But deep inside my heart
I know I can't escape.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
Well, Shakespeare, he's in the alley
With his pointed shoes and his bells,
Speaking to some French girl,
Who says she knows me well.
And I would send a message
To find out if she's talked,
But the post office has been stolen
And the mailbox is locked.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
Mona tried to tell me
To stay away from the train line.
She said that all the railroad men
Just drink up your blood like wine.
An' I said, "Oh, I didn't know that,
But then again, there's only one I've met
An' he just smoked my eyelids
An' punched my cigarette."
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
Grandpa died last week
And now he's buried in the rocks,
But everybody still talks about
How badly they were shocked.
But me, I expected it to happen,
I knew he'd lost control
When he built a fire on Main Street
And shot it full of holes.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
Now the senator came down here
Showing ev'ryone his gun,
Handing out free tickets
To the wedding of his son.
An' me, I nearly got busted
An' wouldn't it be my luck
To get caught without a ticket
And be discovered beneath a truck.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
Now the preacher looked so baffled
When I asked him why he dressed
With twenty pounds of headlines
Stapled to his chest.
But he cursed me when I proved it to him,
Then I whispered, "Not even you can hide.
You see, you're just like me,
I hope you're satisfied."
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
Now the rainman gave me two cures,
Then he said, "Jump right in."
The one was Texas medicine,
The other was just railroad gin.
An' like a fool I mixed them
An' it strangled up my mind,
An' now people just get uglier
An' I have no sense of time.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
When Ruthie says come see her
In her honky-tonk lagoon,
Where I can watch her waltz for free
'Neath her Panamanian moon.
An' I say, "Aw come on now,
You must know about my debutante."
An' she says, "Your debutante just knows what you need
But I know what you want."
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
Now the bricks lay on Grand Street
Where the neon madmen climb.
They all fall there so perfectly,
It all seems so well timed.
An' here I sit so patiently
Waiting to find out what price
You have to pay to get out of
Going through all these things twice.
Oh, Mama, can this really be the end,
To be stuck inside of Mobile
With the Memphis blues again.
——————————
From Blonde on Blonde, 1966.

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KIKO VENENO. MEMPHIS BLUES AGAIN


MEMPHIS BLUES AGAIN

El trapero va dibujando círculos por la manzana
yo le preguntaría pero sé muy bien que no habla
Las señoras me tratan amable me van a llenar de cintas
y en lo profundo deep in my heart sé que no tengo salida

Oh mama esto puede ser el fin. Esto puede ser el fin
Atascado con el blues de Memphis sin poder salir

Mona intentó mantenerme lejos de los ferroviarios
no sabes me dijo que se beben tu sangre como el vino a diario
Yo le dije que no lo sabía pero después tirando del hilo
me acordé de aquél que una vez
me dio un puñetazo en todo el cigarrillo

Oh mama esto puede ser el fin. Esto puede ser el fin
Atascado con el blues de Memphis sin poder salir

Ya se murió la abuelita ya está enterrada entre las rocas
pero la gente habla todavía de la pena que le toca
Yo ya lo estaba viendo que iba de mal en peor
últimamente la vi encendiendo candela por la calle mayor

Oh mama esto puede ser el fin. Esto puede ser el fin
Atascado con el blues de Memphis sin poder salir

El senador ha llegado enseñando la pistola
mañana se casa mi hijo todo el mundo está invitado a la boda
con el bajío que yo tengo todo lo malo a mí me pasa
si voy seguro me cogen de marrón debajo de un camión y sin entrada

Oh mama esto puede ser el fin. Esto puede ser el fin
Atascado con el blues de Memphis sin poder salir

El hombre lluvia me dio dos remedios que aliviaran mi locura
el primero era un remedio sureño el segundo ginebra pura
como un loco hice una mezcla que me estranguló el cerebro
ahora veo a la gente más fea y he perdido el sentido del tiempo

Oh mama esto puede ser el fin. Esto puede ser el fin
Atascado con el blues de Memphis sin poder salir
——————————
De Está muy bien eso del cariño, 1995.

miércoles, 15 de octubre de 2008

ROQUE DALTON GARCÍA. HORA DE LA CENIZA


HORA DE LA CENIZA

Finaliza Septiembre. Es hora de decirte
lo difícil que ha sido no morir.

Por ejemplo, esta tarde
tengo en las manos grises
libros hermosos que no entiendo,
no podría cantar aunque ha cesado ya la lluvia
y me cae sin motivo el recuerdo
del primer perro a quien amé cuando niño.

Desde ayer que te fuiste
hay humedad y frío hasta en la música.

Cuando yo muera,
sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable,
mi bandera sin derecho a cansarse,
la concreta verdad que repartí desde el fuego,
el puño que hice unánime
con el clamor de piedra que eligió la esperanza.

Hace frío sin ti.
Cuando yo muera,
dirán con buenas intenciones
que no supe llorar.

Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.

Siento unas ganas locas de reír
o de matarme.
——————————
De La ventana en el rostro, 1961.

martes, 1 de julio de 2008

FÚTBOL DE POETAS. DE CORTO


CON THE DØ
Song for lovers (VÍDEO)

"Hacia el profundo mar abierto emprendí el viaje,
con un único barco y esa pequeña banda
de compañeros que nunca me habían abandonado"
——————————
De La divina comedia, El infierno, “Viaje de Ulises”, 1320.
(Citado en el capítulo A mis compañeros, del libro de Caroline Alexander Atrapados en el hielo: la legendaria expedición a la Antártida de Shackleton)

jueves, 7 de febrero de 2008

lunes, 7 de enero de 2008

LUIS DEMETRIO

(☼ MÉRIDA, YUCATÁN, 21-04-31 – † CUERNAVACA, MORELOS, 18-12-07)
IN MEMORIAM


BRAVO

Bravo, permíteme aplaudir
por tu forma de herir mis sentimientos.
Bravo, te vuelvo a repetir,
por tus falsos e infames juramentos,
todo aquello que te di
en nuestra intimidad, tan bello.
Quién me iba a decir
que lo habías de volcar en sufrimiento.

Te odio tanto que yo mismo me espanto
de mi forma de odiar.
Deseo que después de que mueras
no haya para ti un lugar.
El infierno es un cielo
comparado con tu alma.
Y que dios me perdone
por desear que ni muerta tengas calma.

Te odio tanto que yo mismo me espanto
de mi forma de odiar.
Deseo que después de que mueras
no haya para ti un lugar.
El infierno es un cielo
comparado con tu alma.
Y que dios me perdone
por desear que ni muerta tengas calma.

Bravo, permíteme aplaudir
por tu forma de herir mis sentimientos.

lunes, 29 de octubre de 2007

JORGE DEBRAVO. DIGO


DIGO

El hombre no ha nacido
para tener las manos
amarradas al poste de los rezos.

Dios no quiere rodillas humilladas
en los templos,
sino piernas de fuego galopando,
manos acariciando las entrañas del hierro,
mentes pariendo brasas,
labios haciendo besos.

Digo que yo trabajo,
vivo, pienso,
y que esto que yo hago es un buen rezo,
que a Dios le gusta mucho
y respondo por ello.

Y digo que el amor
es el mejor sacramento,
que os amo, que amo
y que no tengo sitio en el infierno.
——————————
De Digo, 1965.

sábado, 21 de abril de 2007

jueves, 29 de marzo de 2007

RUBEN DARÍO. LO FATAL


LO FATAL

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
——————————
De Cantos de Vida y Esperanza, 1905.

miércoles, 21 de febrero de 2007

GERARDO DIEGO. INSOMNIO


INSOMNIO

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,
y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño, y por el mar las naves.

En cárceles de espacio, aéreas llaves
te me encierran, recluyen, roban. Hielo,
cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo
que alce hasta ti las alas de mis aves.

Saber que duermes tú, cierta, segura
—cauce fiel de abandono, línea pura—,
tan cerca de mis brazos maniatados.

Qué pavorosa esclavitud de isleño,
yo, insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por tu sueño.
——————————
De Alondra de Verdad, 1941.

miércoles, 6 de diciembre de 2006

JOHN DONNE. SEDUCCIÓN


SEDUCCIÓN

Puedo amar a rubias y a morenas,
a la que finge la abundancia
y a la que esconde la indigencia;
a la que prefiere la soledad,
a la que cree y a la que duda;
a la que siempre llora con ojos como esponjas,
y a la que es corcho seco y nunca llora.
Puedo amarla a ella, y a ella, y a ti, y a ti;
puedo amar a cualquiera
que no sea verdadera.
——————————
De Grandes goles de todos los tiempos.

miércoles, 15 de marzo de 2006

MAHMUD DARWISH. ABRAZA A SU ASESINO


ABRAZA A SU ASESINO

Abraza a su asesino para lograr su clemencia: ¿te enfadarías mucho conmigo si sobreviviera? Hermano... hermano: ¿qué he hecho para que me asesines? Dos pájaros vuelan sobre nosotros, apunta hacia arriba. Dispara tu infierno lejos de mí... ven a la choza de mi madre para que te prepare las habas. ¿Qué dices? ¿Qué dices? ¿No soportas mi abrazo ni mi olor? ¿Estás cansado del miedo que me habita? Entonces arroja ese revólver al río. ¿Qué dices?... ¿Un enemigo en la ribera del río ha dirigido su metralleta hacia el abrazo? Entonces dispara contra el enemigo. Escaparemos juntos de sus balas y escaparás de tu delito. ¿Qué dices? ¿Me matarás para que el enemigo vuelva a su casa/nuestra casa y tú retornes al juego de la caverna? ¿Qué has hecho con el café de mi madre y de tu madre? ¿Qué crimen he cometido para que me asesines, hermano? No desataré la cuerda del abrazo. No te dejaré.
——————————
De Menos rosas, 1986.
(Trad. Mª Luisa Prieto)

miércoles, 8 de febrero de 2006

CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE. SIN QUE YO LO PIDIESE


SIN QUE YO LO PIDIESE

Sin que yo lo pidiese, tú me hiciste el favor
de magnificar mi miembro.
Sin que yo lo esperase, tú te arrodillaste
en postura devota.
Lo que pasó no es pasado muerto.
Para siempre y un día
guarda la piedad mi pene de tu boca besadora.

Hoy no estás ni sé dónde estarás,
no hay posibilidad de gesto o comunicación.
No te veo no te escucho no te abrazo
pero tu boca está presente, adorando.

Adorando.

Nunca pensé tener un dios entre los muslos.
——————————
De El amor natural, 1992.

lunes, 23 de enero de 2006

JOHN DONNE. FOR WHOM THE BELL TOLLS


FOR WHOM THE BELL TOLLS

No man is an island, Entire of itself. Each is a piece of the continent, A part of the main. If a clod be washed away by the sea, Europe is the less. As well as if a promontory were. As well as if a manor of thine own Or of thine friend's were. Each man's death diminishes me, For I am involved in mankind. Therefore, send not to know For whom the bell tolls, It tolls for thee.
——————————
From Devotions upon emergent occasions, Meditation nº 17, 1624.

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POR QUIÉN DOBLAN LA CAMPANAS

Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas; doblan por ti.
——————————
De Devociones en Ocasiones Emergentes, Meditación nº 17, 1624.
(Trad. Lola de Aguado)

sábado, 21 de enero de 2006

GERARDO DIEGO. GUITARRA


GUITARRA

HABRÁ un silencio verde
todo hecho de guitarras destrenzadas.

La guitarra es un pozo
con viento en vez de agua.
——————————
De Imagen, 1922.