jueves, 27 de septiembre de 2007

W. H. AUDEN. EN RECUERDO DE W. B. YEATS

[...] porque la poesía nunca cambia nada: sobrevive
en el valle en que es construida,
allí donde los ejecutivos no quieren pisar,
fluye hacia el sur,
desde los ranchos aislados y las penas concurridas,
esas ciudades salvajes en las que crecemos y en donde morimos;
y sobrevive,
como un simple acontecimiento, una boca.

Fragmento de En recuerdo de W. B. Yeats, 1939.

martes, 25 de septiembre de 2007

FERREIRA GULLAR. CORTEJOS

Usted es más bonita que una bolsa plateada
de papel de cigarros
Usted es más bonita que una poza de agua
límpida
en un lugar escondido
Usted es más bonita que una cebra
que un cachorro de onza
que un Boeing 707 en pleno vuelo
Usted es más bonita que un jardín florecido
frente al mar de Ipanema
Usted es más bonita que una refinería de Petrobrás
de noche
más bonita que Ursula Andress
que el Palacio de la Alborada
más bonita que la alborada
que el mar azul zafiro de la República Dominicana

Mire,
usted es tan bonita como Río de Janeiro
en mayo
y casi tan bonita
como la Revolución Cubana.

De Todos te buscan, Editorial Arte y Literatura, La Habana. 
(Trad. Mario Martínez Sobrio)

BORIS VIAN. LA NEBLINA, LAS HORMIGAS

El director del asilo miró como se marchaba André. Éste andaba con los codos pegados al cuerpo y la cabeza doblada en ángulo recto hacia atrás.

"Está completamente curado", pensó el director.

Tres meses antes, cuando se lo trajeron, aquel tranquilo pensionista no podía desplazarse más que con los brazos separados, mirándose el ombligo y haciendo con la boca una especie de zumbido de abejorro.

"Notable caso", añadió para sí mismo el director. Sacó su paquete de cigarrillos, se metió uno en la oreja, empezó a masticar la cerilla dando saltitos de un pie al otro, y finalmente regresó a gatas a su despacho.

André recorrió doscientos metros y, sintiéndose fatigado, separó los brazos del cuerpo y, a continuación, con la cabeza inclinada hacia delante, hinchó de aire los carrillos y volvió a ponerse en marcha haciendo "Bzzzzzzz...".

Fragmento de La neblina, las hormigas, 1949.
(Trad. José Benito Alique)

sábado, 22 de septiembre de 2007

ABEL HERNÁNDEZ. RECORDANDO (A DESHORAS) A CIERTOS HOMÍNIDOS DE GIJÓN

Septiembre se tiende
(a punto de acabar sin que nos demos cuenta)
en un carril de azul extraño que no lo parece
Como el cielo de Chile (o de otro sitio al que se refieren por la noche)
cuando lo sueñas
o la etiqueta de precio en un regalo que nadie te hizo
Así llega, así se irá.
Como siempre.

lunes, 17 de septiembre de 2007

WILLIAM FAULKNER. A GREEN BOUGH

Si hay dolor, que sea sólo lluvia,
y ésta sólo dolor de plata, por el dolor en sí.
Si estos verdes bosques soñaran aquí,
para despertar en mi corazón,
yo amanecería otra vez.

Pero dormiré, pues ¿dónde hay muerte
mientras en estas tristes y ensoñadoras colinas,
tenga yo, como el árbol, mi raiz?
Aunque esté muerto, esta tierra, que se agarra a mí,
me encontrará el aliento.

viernes, 14 de septiembre de 2007

KARL MARX. CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA

Sabemos que la mitología griega no sólo es el arsenal del arte griego, sino también su base. ¿Es posible la idea de naturaleza y de las relaciones sociales que sirven de base a la imaginación griega, y por consiguiente a su arte, cuando existen mulas que funcionan por sí solas, ferrocarriles, locomotoras y telégrafos eléctricos? ¿Qué es Vulcano comparado con Roberts y Cía., Júpiter comparado con un pararrayos, y Hermes comparado con el Crédit mobilier? Toda mitología domina, controla y forja las fuerzas de la naturaleza en la imaginación y por medio de la imaginación; así pues desaparece cuando se establece un verdadero control sobre esas fuerzas. ¿Qué le sucede a la Fama al lado de Printing House Square? El arte griego presupone la mitología griega; en otras palabras, que los fenómenos naturales y sociales están ya asimilados, en una forma que es artística sin querer, por la imaginación de la gente.

De Crítica de la economía política, 1859.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

BORIS VIAN. EL CAMINO DESIERTO, LAS HORMIGAS

Un joven se disponía a casarse. Estaba terminando sus estudios de marmolista funerario en todos los estilos, y era de buena familia. Su padre dirigía la sección K de Calderas Tubulares y su madre pesaba sesenta y siete kilos. Vivían en el número 15 de la calle des Deux-Fréres, y el papel de su comedor, desdichadamente, no se había cambiado desde 1926, y representaba naranjas de color naranja sobre un fondo azul de Prusia, lo que resulta feo. En los tiempos que corren no se hubiese puesto nada, y ello sobre un fondo de color diferente, más claro por ejemplo. Se llamaba Fidèle, y su padre Juste. Su madre también tenía nombre.

Fragmento de El Camino Desierto, Las Hormigas, 1949.
(Trad. José Benito Alique)

jueves, 6 de septiembre de 2007

ADAM ZAGAJEWSKI. PEQUEÑOS OBJETOS

Mis contemporáneos aman los objetos pequeños,
secas estrellamares que olvidaron el mar,
relojes tristes, parados, postales
enviadas desde ciudades que ya no existen
con una letra ilegible,
donde sólo se adivinan las palabras
añoro, o enfermo, o fin.
Admiran los volcanes extinguidos.
No quieren resplandor.

De Antenas, 2007.
(Trad. Xavier Farré)

miércoles, 5 de septiembre de 2007

TENNESSEE WILLIAMS. RETRATO DE UNA CHICA EN CRISTAL

Entonces, una vez por Navidad, cuando Laura estaba adornando el árbol artificial, agarró la estrella de Belén que estaba encendida en la rama más alta de la copa, y la acercó seriamente al candelabro.
- ¿Tienen de verdad cinco puntas las estrellas? -preguntó.
Era el tipo de cosas que uno no creería y que hacía que se mirara a Laura con tristeza y desconcierto.
- No -le dije yo, viendo a lo que de hecho se refería-, son redondas como la tierra y la mayoría de ellas mucho más grandes.
Ella se quedó levemente sorprendida ante esta nueva información. Se dirigió a la ventana para mirar el cielo, que estaba, como normalmente en Saint Louis durante el invierno, completamente oculto por el humo.
- Es difícil de asegurar -dijo ella, y volvió al árbol.

De La noche de la iguana y otros relatos, Alba Editorial, Barcelona, 1998.

martes, 4 de septiembre de 2007

ROBERTO BOLAÑO. RESURRECCIÓN

La poesía entra en el sueño
como un buzo en un lago.
La poesía, más valiente que nadie,
entra y cae
a plomo
en un lago infinito como Loch Ness
o turbio e infausto como el lago Balatón.
Contempladla desde el fondo:
un buzo
inocente
envuelto en las plumas
de la voluntad.
La poesía entra en el sueño
como un buzo muerto
en el ojo de Dios.

De La universidad desconocida, 2007.