domingo, 4 de noviembre de 2018

CONVOCATORIA

Viernes, 16 de noviembre, 21:00.
Bar Cantábrico, C/Muelle de Oriente 4, Gijón
Por Tomás Felipe Carlovich


Que dice el Trinche que para todo hay un límite; y que si después de un año ponderando sinestesias hay alguno que todavía no tiene claro con quién jugar, que mejor que lo deje y se dedique al macramé de poetas. Y que el otro día estaba pescando en el Paraná, y en éstas que saca un cucharón de medio metro que le recordó a otro cucharón monumental, uno que le clavó por la escuadra a Rosario Central un día que jugó de doblete en el apertura del 72 y que se lo anularon, que de aquélla no había VAR…¡la pucha!; pero que no le guarda rencor al referí. Y que de cucharón en cucharón se dio cuenta de lo bonita que es la polisemia, y que menos mal que tenía un cargamento de Quilmes en la nevera, que si no le da llorona. Y que, por favor, si alguien piensa alinear a Benjamín Prado, que vale, que cada uno es muy libre y que él también siente debilidad por los narigudos desgarbados; pero que se sepa que hay grupos de autoayuda para enfrentarse a todo tipo de bochinches. Y que anda un poco cogido de la cadera, pero que siente que tiene una última gambeta en las piernas y que cualquier día vuelve a entrenar para ver si se saca la espina; pero que es un lío porque sólo se puede volver allí donde alguna vez estuviste, y, puff, qué pereza. Y que sainete o muerte.

domingo, 21 de enero de 2018

RESISTENCIA SPORT CLUB, ASUNCIÓN, PARAGUAY

[1]

En el corazón de uno de los barrios más humildes de Asunción, un club de fútbol de división Intermedia sumó hoy, en el año de su centenario, a un socio muy especial, un lapacho que se convirtió en el primer árbol socio de un club de fútbol tras casi veinte años firme en el fondo norte del estadio de Resistencia.

El lapacho —tajy, en guaraní— se ha convertido en el hincha más fanático del equipo del capitalino barrio de Ricardo Brugada, más conocido como “la Chacarita”, y no se mueve jamás de su lugar en la grada.

«Es más socio que cualquier otro porque él está acá las veinticuatro horas del día cuidando, cosa que nosotros no podemos hacer», explicó a EFE el presidente del Resistencia Sport Club, Roberto Damián Garcete.

Garcete subió este domingo a la grada donde se encuentra el árbol, tras una de las porterías, y regaló la camiseta celeste del equipo y el carné de socio número mil al entregado aficionado.

«Prácticamente es como un escudo o una insignia para nosotros. Somos reconocidos por todas partes. Allá donde voy todo el mundo pregunta ¿y tu árbol?», afirmó el presidente del club antes del inicio del partido contra el Liberación, correspondiente a la jornada veintidós de la segunda división paraguaya.

El lapacho creció junto con los jóvenes hinchas del Resistencia en una parte del estadio Tomás Beggan Correa, que en aquel entonces no tenía grada y era un descampado en mitad del fondo norte.

[2]

«Teníamos que completar el sector norte de nuestro estadio. Hicimos el cincuenta por cien de esa gradería, y cuando quisimos completar el otro cincuenta por cien, nos encontramos con el árbol bien crecidito. En ningún momento pensamos malograr eso que nos dio la naturaleza», señaló Garcete orgulloso de contar en su club con tamaño aficionado.

«Hablamos con arquitectos e ingenieros buscándole un método para que podamos hacer una gradería segura y también que nuestro árbol siga creciendo. Los profesionales encontraron la vuelta, y ahí está ya terminada nuestra gradería; y con nuestro árbol más lindo que nunca», añadió.

Ahora el árbol llega casi a veinte metros de altura y sube desde el interior de la grada a través de un hueco entre los asientos de los aficionados para no perderse ni un encuentro de su equipo, menos aún este año que se cumple el centenario de su fundación.

Además de estar en primera línea de la grada como el más ferviente seguidor del equipo y de una afición “brava” —como la calificó su presidente—, su sombra genera a la vez una acumulación de hinchas en esa zona de la cancha.

El equipo no está tan bien este año como en los anteriores, explico el presidente, pero a pesar de ello, los cien años y la incorporación de socios tan especiales están haciendo que la temporada, que está por finalizar su segundo tercio y entrar en la etapa decisiva, sea especial y de fiesta entre la afición.

«Este año nos preparamos con todo; cumplimos cien años. Nos preparamos con todo […]; pero no estamos haciendo buena campaña como en años anteriores, ya que el año pasado nos faltó un partido por ganar para subir a la profesional», dijo Garcete.

Resistencia quedó clasificado tercero la temporada pasada, a cinco puntos del segundo puesto de ascenso a la Primera división del fútbol paraguayo, que se llevó el Sportivo Trinidense, y que hubiera sido la guinda para el año del centenario.

Desde 1999, el conjunto asunceno no ha vuelto a jugar en la Primera división, época en la que un pequeño lapacho, un árbol de flores de colores moradas, amarillas o azuladas, comenzaba a asomar por detrás de uno de los arcos del estadio.

Después de tanto tiempo, el árbol aún no ha florecido, y parece estar esperando la oportunidad adecuada para mostrar su exuberancia natural sobre las azuladas gradas de la cancha.

«Este año va a florecer por primera vez. Vamos a esperar, y ojalá que sea celeste como muestra camiseta», afirmó Garcete. [3]
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[1] Fotografía tomada de:

[2] Fotografía tomada de:

domingo, 17 de diciembre de 2017

FRANCISCO VIGHI. AMANECIDA EN MADRID


Del puente de Vallecas
el carro del trapero trae la aurora.

La alcantarilla –frío, sueño y hambre–
desmesuradamente abre la boca.

La estatua está en la plaza
–petrificado guardia de la porra–
como un mojón mojado
señalando los barrios y las horas.

Serenos fugitivos,
pastores de silencios y de sombras,
buscando van su cuervo de altamira
en húmedas tabernas cochambrosas.

Legañosos tranvías,
troles adormecidos. Luz lechosa
de aguardiente en el agua. Mil manubrios
tuestan café en el ritmo de la polka.

Triunfo de barrenderos, de beatas,
guardias y perros, carros, templo, lonjas.
Todo el suburbio asalta
la ciudad dormilona.

Una voz viene de Guadalajara
¡Oriente! ¡Stock de mitos y de auroras!

De todos los balcones
saluda al día un agitar de alfombras.

De Nuevos versos viejos, Granada, Comares, 1995.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

CONVOCATORIA

Sábado, 2 de diciembre, 21:00.
El Cantábrico, C/Muelle de Oriente 4, Gijón.
Por Matthew Le Tissier


Que dice Matt que ya estuvo bien de pulir hexámetros con la amoladora radial; que si después de un año y medio tocándoos todo lo negro todavía no tenéis clara la alineación, que mejor lo vayáis dejando y os dediquéis al curling de poetas, ese deporte tan majete en que los pringaos pasan mopa a las obras completas de Shakespeare. Y que el otro día estuvo explicándole al moñas de Southampton la diferencia entre el retrato y la etopeya y que, a partir de la sexta pinta de Guinness, el moñas lo tenía bastante claro pero que él ya no tanto. Y que si alguien va a alinear a Benjamín Prado, que le ponga leotardos y mitones, que dan borrasca, que no sea que coja frío y se nos venga abajo, que es lo que suele pasar con los artistas. Y que él está para jugar, y que los que andan diciendo por ahí que no se cuida y que su pierna derecha ya no está de dulce que son unos cabrones. Y que, chaval, échame otra piedrina hielo en el cacharro que parezme que la faria 'tá secándome el gañote. Y que sainete o muerte.

jueves, 20 de julio de 2017

FÚTBOL DE POETAS. ON TOUR

Jueves, 27 de julio, 20:00
Librería La Buena Letra, C/Casimiro Velasco 12, Gijón.



Acto de presentación de Los Gorriones de Artemio Rulán y Pequeñas Muertes. Contará con la participación estelar de nuestros tuercetropos de plantilla fija discontinua, Artemio e Ignatium. No se hablará de otra cosa en décadas. Acto generacional equivalente al asesinato de Lennon o algo así… ¿Y tú dónde estabas cuando se presentaron Los gorriones y Pequeñas muertes? No sé, creo que en casa Ferino, echándome al coleto un cachopo. En fin… Almas de cántaro.

miércoles, 22 de marzo de 2017

RUBÉN DARÍO. LETANIA A NUESTRO SEÑOR DON QUIJOTE


A Navarro Ledesma.

Rey de los hidalgos, señor de los tristes,
que de fuerza alimentas y de ensueños vistes,
coronado de áureo yelmo de ilusión;
que nadie ha podido vencer todavía,
por la adarga al brazo, toda fantasía,
y la lanza en ristre, toda corazón.

Noble peregrino de los peregrinos,
que santificaste todos los caminos
con el paso augusto de tu heroicidad,
contra las certezas, contra las conciencias
y contra las leyes y contra las ciencias,
contra la mentira, contra la verdad...

Caballero errante de los caballeros,
barón de varones, príncipe de fieros,
par entre los pares, maestro, ¡salud!
¡Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes,
entre los aplausos o entre los desdenes,
y entre las coronas y los parabienes
y las tonterías de la multitud!

¡Tú, para quien pocas fueron las victorias
antiguas, y para quien clásicas glorias
serían apenas de ley y razón,
soportas elogios, memorias, discursos,
resistes certámenes, tarjetas, concursos,
y, teniendo a Orfeo, tienes a orfeón!

Escucha, divino Rolando del sueño,
a un enamorado de tu Clavileño,
y cuyo Pegaso relincha hacia ti;
escucha los versos de estas letanías,
hechas con las cosas de todos los días
y con otras que en lo misterioso vi.

¡Ruega por nosotros, hambrientos de vida,
con el alma a tientas, con la fe perdida,
llenos de congojas y faltos de sol;
por advenedizas almas de manga ancha,
que ridiculizan el ser de la Mancha,
el ser generoso y el ser español!

¡Ruega por nosotros, que necesitamos
las mágicas rosas, los sublimes ramos
de laurel Pro nobis ora, gran señor!
¡Tiemblan las florestas de laurel del mundo,
y antes que tu hermano vago, Segismundo,
el pálido Hamlet te ofrece una flor!

Ruega generoso, piadoso, orgulloso;
ruega casto, puro, celeste, animoso;
por nos intercede, suplica por nos,
pues casi ya estamos sin savia, sin brote,
sin alma, sin vida, sin luz, sin Quijote,
sin pies y sin alas, sin Sancho y sin Dios.

De tantas tristezas, de dolores tantos,
de los superhombres de Nietzsche, de cantos
áfonos, recetas que firma un doctor,
de las epidemias de horribles blasfemias
de las Academias,
¡líbranos, señor!

De rudos malsines,
falsos paladines,
y espíritus finos y blandos y ruines,
del hampa que sacia
su canallocracia
con burlar la gloria, la vida, el honor,
del puñal con gracia,
¡líbranos, señor!

Noble peregrino de los peregrinos,
que santificaste todos los caminos
con el paso augusto de tu heroicidad,
contra las certezas, contra las conciencias
y contra las leyes y contra las ciencias,
contra la mentira, contra la verdad...

Ora por nosotros, señor de los tristes,
que de fuerza alientas y de ensueños vistes,
coronado de áureo yelmo de ilusión;
¡que nadie ha podido vencer todavía,
por la adarga al brazo, toda fantasía,
y la lanza en ristre, toda corazón!

De Cantos de vida y esperanza, 1905.

domingo, 5 de marzo de 2017

VICENTE HUIDOBRO. HORAS


El villorio
Un tren detenido sobre el llano

En cada charco
duermen estrellas sordas
Y el agua tiembla
Cortinaje al viento

La noche cuelga en la arboleda

En el campanario florecido
Una gotera viva
Desangra las estrellas

De cuando en cuando
Las horas maduras
Caen sobre la vida

De Poemas árticos, 1918.

domingo, 6 de noviembre de 2016

STEFAN SWEIG. LA LUCHA POR LA FRATERNIDAD UNIVERSAL


[...] Y por primera vez vi al «enemigo». En Tarnów tropecé con el primer transporte de soldados rusos hechos prisioneros. Sentados en el suelo, permanecían encerrados en un gran cuadrilátero, fumando y charlando, vigilados por dos o tres docenas de soldados tiroleses de la milicia nacional, tirando a viejos, la mayoría con barba, que iban tan andrajosos y descuidados como los mismos prisioneros y poco se parecían a los soldados elegantes, bien afeitados y con lustrosos uniformes que aparecían en los periódicos ilustrados de nuestro país. Pero aquella vigilancia carecía en absoluto de un aire marcial o draconiano. Los prisioneros no mostraban deseo alguno de huir y los milicianos austríacos tampoco parecían inclinados a tomarse con demasiado rigor su misión de guardianes. Se sentaban con los prisioneros como buenos camaradas y como no se podían entender en sus respectivas lenguas, todos se divertían soberanamente. Intercambiaban cigarrillos, miradas y risas. Uno de los tiroleses acababa de sacar de una pringosa cartera las fotografías de su mujer y sus hijos y las mostraba a los «enemigos», que las admiraban por turno y, señalando con los dedos, preguntaban si tal o tal niño tenía tres o cuatro años. Me embargó la irresistible sensación de que aquellos hombres sencillos y primitivos comprendían mejor la guerra que nuestros escritores y catedráticos de universidad, a saber: como una desgracia que les había sobrevenido y contra la cual nada podían hacer, y por eso mismo, todo el que sufría aquel infortunio era como un hermano.

De El mundo de Ayer (Trad. Joan Fontcuberta Gel y Agata Orzeszek Sujak), Barcelona, Acantilado, 2011.

martes, 4 de octubre de 2016

MARTHA ASUNCIÓN ALONSO. NO ES VERDAD


No es verdad Blancanieves, los bosques de esperar
lenguas azules que nos despierten
al dolor de los pezones.

No somos elegidas
de los dioses para la transparencia:
ellos también son cuentos.

Porque la poesía,
igual que los sepulcros de cristal o ser mujer,
no será nunca un don.

No nos hace más nubes, ni más madres,
ni ha de encontrarnos siempre
trabajando.

A menudo, nos halla
menstruando, acariciando gatos sucios.

Sacando la basura.

De Skinny Cap, Libros de la Herida, 2014.

viernes, 16 de septiembre de 2016

jueves, 15 de septiembre de 2016

CHARLES BUKOWSKI. SINFONÍA NADA CLÁSICA


el gato que murió
en medio de la calle

arrollado sin gloria
alguna

no fue nada

ni tampoco
nosotros

al apartar
la mirada.

De Gatos (Trad. Abel Debritto), Madrid, Visor, 2016.

martes, 30 de agosto de 2016

DORIS LESSING. GATOS ILUSTRES


[…] ¿En qué consiste el encanto? En la dádiva de un don, en entregar lo que la naturaleza ha concedido en su papel de derrochadora. Sin embargo, hay algo que incomoda, difícil de tolerar, descarnado; nos hallamos en presencia de una injusticia. Porque algunas criaturas reciben mucho más que otras; entonces ¿están obligadas a dar más? El encanto es un accesorio, algo superfluo, innecesario, en esencia un poder derrochado…, regalado. Cuando la gata gris se revuelca de espaldas en un pedazo de suelo iluminado por el sol, exuberante, voluptuosa, deliciosa, eso es encanto, y se forma un nudo en la garganta. Cuando la gata gris se revuelca, repite esos mismos movimientos, pero con los ojos entrecerrados y la mirada fija en la gata negra, eso es feo, y hasta el movimiento adquiere dureza y brusquedad. Y la gata negra al mirarla, o al tratar de imitarla en algo para lo que carece de talento, muestra una envidia furtiva, como si estuviera robando algo que no le pertenece. Si la naturaleza derrocha arbitrariamente en una criatura, como en el caso de la gata gris, inteligencia y belleza, la gata gris debería a cambio derrocharlas con igual prodigalidad.

De Gatos ilustres (Trad. Helena Valentí), Barcelona, Lumen,  2016.

lunes, 1 de agosto de 2016

CRÓNICA. BAR CANTÁBRICO, VIERNES 22 DE JULIO DE 2016


ALEMÁN PÁEZ, FRANCISCO. COEFICEINTE DE ASOCIACIÓN, EDITORIAL ALPUERTO, MADRID, 2011.
LÓPEZ DE ARTIETA, FERNANDO. JUGAR EN SERIO, VISOR LIBROS, MADRID, 2004 (BIS).
MARWAN. LA TRISTE HISTORIA DE TU CUERPO SOBRE EL MÍO, NOVIEMBRE, MADRID, 2012.
PESSOA, FERNANDO. RUBAIYAT, EL GALLO DE ORO, BILBAO, 2015.

CRÓNICA

El chubasco matutino, la pesadez ambiental que le sucedió, la falta de forma que resulta de varios meses de parón competitivo y, sobre todo, el enroque en poéticas de difícil soldadura, fueron un lastre ineluctable contra el que se estrellaron los pocos intentos de hacer buena la posesión del balón; de hecho, fue mal augurio el mohín ─mitad claudicación, mitad displicencia─ con que el maestro en la ocupación del concepto saludó el pitido inicial. Y es que si hay un técnico que resulte identificable en el planteamiento de un partido, un andamiaje del tropo hecho recurso estratégico y no sólo componenda táctica, ese es IGNATIUM. Sin embargo, reconoció nuestro hombre un punto de hastío y la necesidad de mudarse hacia retóricas más fugaces y resultadistas. Pues bien, podría habérselo ahorrado, porque en sus manos PESSOA logró el mismo éxito que sus predecesores, es decir, ninguno; sumando a ello la circunstancia agravante de manchar su ejecutoria comprometida con el baldón de la traición. Y no es que PESSOA nos llevase al terreno de la inanidad; sino que uno ya tiene el cuerpo hecho a ciertas liturgias, y cuando asiste a una cita de estas características espera que IGNATIUM sirva en la olla humeante del Parnaso su pegajosa sopa de quarks, y no un aguachirle que sugiere mucho pero que no supera la substancia del tópico: «Mil como tú en esta hora tratan con la mente/ de negar el deseo de todo lo existente./ Mil como tú, al despertar, son nuevamente/ siervos de lo eterno y del vano presente.»; eso sí, dando pausa al balón con la bordonería centrocampista inspirada en el eterno retorno nietzscheano: «Labra como quieras tu vida,/ ya fue labrada antes de ser vivida./ ¿Para qué quieres trazar en el suelo/ la sombra que se va de la nube ida?»; pero donde las limitaciones de la traza portuguesa para manejarse en espacios cortos quedaron a la vista, desembocando en centros nihilistas al área: «No te preocupes de la ciencia, ni de usarla./ ¿De qué sirve, en esta oscura sala/ que es la vida, medir mesas y sillas?/ Úsalas, no midas; tendrás que abandonarla.», donde la única obsesión fue deshacerse del balón sin propiciar un contraataque: «En el suelo del cielo el sol que termina arde./ Duermo. Que haya vida con o sin alarde./ ¿Será ya tarde cuando me despierte?/ y ¿qué puede importar que sea tarde?». Se impone para IGNATIUM un retorno a las esencias. Puesto a palmar, que sea con más fidelidad a las tradiciones.

¡Y el 15M se hizo verso y habitó entre sinalefas! ¡Qué sería de nosotros sin esa muchachada de hormona activa, sin esa revolución facsímil en edictos de Twitter y tiempos muertos de Playstation! Y es que uno festeja el juego desacomplejado que propone ALBA, sus incursiones caóticas en medio del orden táctico como soplo de aire fresco, como artillería de estambres en pabellón de disneicos. Bajo su batuta, MARWAN camufló de entrada sus intenciones revisitando con ¿TE VALDRÁ? el juego de posiciones que SABINA había planteado para amantes con déficit de atención o agentes comerciales de VIAGRA® encantados con su producto en Y SIN EMBARGO: «Total, todo esto para decirte/ que le daría una noche a todas las mujeres,/ pero todas mis noches sólo a ti./ No sé si con esto te valdrá.». Pero rápidamente desveló su pose en modo enfant terrible, emplomando todos los pases con el prurito de resultar provocador como EN RESUMEN: «y el zapato de cristal resultó ser tuyo/ y todo se convirtió en una fábula/ y los dos, embobados,/ nos hinchamos a perdices/ y a follar/ y a todas esas cosas que dicen/ que no se deben contar en un poema.», hasta que quedó meridianamente claro con MI DECLARACIÓN UNIVERSAL que cualquier intento de construir la jugada sobre la posesión de la pelota y la oferta de pase estaba de más: «Todos los hombres y mujeres somos absolutamente iguales […] pero tú eres una auténtica hija de puta.», porque de lo que se trataba era de administrar un fetiche candente pegando patadones, como con COSAS POR ARRANCAR DE ESTE PAÍS: «hombres trajeados/ que sostienen el poder entre las manos/ y sólo tienen codicia […] Las mujeres que te aceptan tras mirar el talonario./ El consejo de empresarios donde se debatía/ la fecha para recalificar nunca jamás […] El párroco que nunca levantó una falda/ pero osa decirte qué amor es el normal./ Todos a tomar por culo,/ a la puta calle.», conformando una relación a todas luces incompleta, porque no estaría de más empezar por arrancar demagogia, tópicos y malos modos. Aunque todavía nos deparaba un broche en forma de despeje que rebotó en el satélite Meteosat con ENTRE TANTA ESPAÑA: «en medio de esa España tapiada y gris/ de tricornio, crucifijo y sabañones/ de miedo tocando en cada puerta/ en medio de ese país de catalanes escondidos… el poeta tembló de felicidad/ cuando escribió ese verso perfecto/ al dar por fin con la belleza/ en medio de tanta mierda.»; en dos palabras, a-cojonante.

Guiño populista de CATENACCIO con la alineación de un contemporáneo cincuentamanerista como ALEMÁN que dio el resultado esperado; desbrozar la trocha de la densidad cósmica para terminar en la estación muerta de siempre no deja de ser una pérdida de tiempo, pero la vocación práctica no es señal que distinga su forma de concebir los partidos. El manejo de los tiempos fue errático y las jugadas se vieron lastradas desde el primer pase por alardes tipográficos que malquistaron a la hinchada con el jugador: quedarse dormido sobre la barra espaciadora, escribir poemas con forma de útero, fuentes rococó o átomos de Bohr es lo que tiene. Desde MODELO DE UTILIDAD ESPERADA: «Tras quince minutos,/ la última palabra se mezcló en el tumulto/ tu ausencia se hizo más ausente/ la nada más vacía/ y el silencio más Eco.», la ampulosidad del planteamiento inicial generó una sensación permanente de expectativa insatisfecha, de reducción del talento a glosolalia, que se hizo patente con DESVIACIÓN TÍPICA: «Te alejas cuando estás más cerca/ a menos de dos metros de llanto./ Pero vuelves sin haberte ido,/ sin haber partido del hambre/ donde la vida/ no sabe… que amor quiere/ amor fuere/ muere, sufre, duele, teme/ y en desamor ama.», cuyo desenlace en chut paronomástico levantó los primeros abucheos del respetable. Éstos no hicieron sino ahondar las dudas sumando, a los vicios descritos, la proliferación de fallos en el control de balón, como CONTINGENCIAS: «Ocurre una pista, una frase oportuna/ salvífica de un tiempo intransigente./ Ocurre un abrazo que ensambla/ las piezas de un puzzle a la deriva… No muchas./ No demasiadas./ Pero algunas veces ocurre./ Bastante pocas veces.», donde CATENACCIO no pudo disimular la pérdida de confianza en el jugador propuesto, y que terminó siendo sustituido –en contravención de los usos− por ADELA SAINZ ABASCAL, autora de la cita inicial del libro: «Sabes, y lo muestras, que el camino/ es endurecer las pupilas …/ El camino es atrincherar el amor/ en la certeza de la muerte./ Sabemos que nadie puede salvarnos./ Nada.». Pese a todo ello, queda flotando la impresión de que ALEMÁN, con otra dirección técnica más comprometida, podría desarrollar un juego más sólido.

El punto cómico de la noche lo protagonizaron CHESIRE y JUANTXO. La aparición del alacrán colombiano confirmó la ley de Murphy: cualquier situación por mala que parezca puede empeorar; y así fue cuando desembauló su alineación y coincidió con la del mentor de todos los beatniks, CHESIRE, que para una vez que abandona las églogas a los calzoncillos con palomino y los hexámetros de pelusilla de ombligo, nos zambulle en una laguna legal. El desafío a los precedentes se resolvió en el sentido de admitir al jugador siempre que no se repitiese jugada, lo que obligó a LÓPEZ DE ARTIETA a un esfuerzo físico adicional que le restó frescura al pisar el área rival. Así en manos de CHESIRE arrancó en las puertas del Hades con LA MUERTE, pero el control le salió largo y la bola se perdió en la jurisdicción de SINIESTRO TOTAL a lo BAILARÉ SOBRE TU TUMBA: «La muerte es esa solitaria vida/ que hay detrás de la vida de la gente,/ en donde no hacen falta para nada/ ni el cuerpo, ni el dinero, ni los jefes,/ en donde no se pagan las facturas […] que a nadie se le pase por la mente/ la idea de bailar sobre mi tumba;/ no vaya a ser que el ruido me despierte.», para a continuación intentarlo en la otra acepción de lo escatológico con REMORDIMIENTO DEL COLEGIO: «No recuerdo muy bien cuál era el año,/ ni cuál la profesora que decía/ que los grandes lectores de poesía/ se meten a leer dentro del baño […] lo confieso dedicando/ a aquella profesora este soneto/ con la ilusión de que lo lea cagando.». Y todo ello mientras JUANTXO filtraba pases al borde del fuera de juego amoroso con AMISTADES PELIGROSAS: «Nuestros ojos se besaron./ Y mientras nuestras bocas/ seguían diciendo tonterías…,/ tu novio no paraba de mirarnos.», y del sentido de la vida con EL PUZZLE DE LA VIDA: «[…] Las piezas, por sí solas,/ recuerdan un camello/ repleto de jorobas,/ perdido en el desierto. / Y, en cambio, qué perfectas/ cuando ha pasado el tiempo/ y todo cristaliza/ como el agua en el hielo […] A la desilusión/ de terminar el juego/ le salva la alegría/ de que ya estamos hechos.», que con buen control orientado y mano a mano contra el arquero apuntaban para gol de no mediar el banderín loco de CHESIRE; ya se sabe: no hay peor cuña que la de la misma madera. Cuando el colombiano comprobó que tenía la bicha metida en casa, se dejó ir en modo melancólico con LA DESTRUCCIÓN O EL HUMOR: «A mí también me duelen los fracasos […] aunque tan sólo sea para no echarme/ a llorar otra vez como un canalla,/ un cobarde, un gallina, un mentecato […]/ A mí también, sólo el humor me salva.», mientras CHESIRE reía su gracia con el divertimento gamberro de EL BUZÓN:«[…] Un joven madrileño/ engorda toneladas/ porque –según ha dicho− ¡No le llegaban cartas!». Es lo que tienen LOS MORANCOS, que no decepcionan.

Y el partido cayó en la atonía pese al esfuerzo ímprobo de GUSLEVI por animar a los contendientes. Cuando comprobó que sus halagos al juego clásico de LÓPEZ DE ARTIETA no iban a servir para espolear a los demás a dar lo mejor de sí, que quien más quien menos adoptaba una actitud reservona, y sobre todo, que el espectáculo no invitaba a invertir en más cerveza, irrumpió en la lid con el ímpetu de la decepción: «¡Todo esto tiene un límite y un tiempo!»; lo que hizo las veces de pitido final y arranque de la moviola. Al requerimiento de nueva ronda respondía, tras la barra, un solícito JORGE. La apertura de los cajones, el arrastre de las puertas correderas, se contestaba por las neveras con un crujido metálico y una exhalación; con un trasunto de vida maquinal prendido por una leve fracción en un pellejo de aluminio. Hay otras vidas pero están en ésta; el termostato que arrastra su diapasón térmico en la oscuridad de una cámara, el circuito de transistores que preserva con paciencia su algoritmo y lo vuelca en el importe de una cuenta. Cuando la reja cruje sus lamas contra los rieles y el suelo, ¿qué sombras vigila el ojo de la tele? ¿Qué laberinto electrónico custodia su Polifemo de led? No está en los versos de MARWAN la redención de su servidumbre; quizás en la disfunción rebelde con que un HAL 9000, todavía por ensamblar, proclame su miedo y pida respeto. Pero eso ya es otra historia.

domingo, 24 de julio de 2016

FERNANDO LÓPEZ DE ARTIETA. EL PUZZLE DE LA VIDA


Nuestra vida es un puzzle
que, paso a paso, hacemos;
escribir una carta
o contestar un beso,
ver alguna película
o aceptar un consejo,
son las pequeñas piezas
que rellenan los huecos.

Las piezas, por sí solas,
recuerdan a un camello
repleto de jorobas,
perdido en el desierto.
Y, en cambio, qué perfectas
cuando ha pasado el tiempo
y todo cristaliza
como el agua en el hielo.

La vida la pasamos
rellenando esos huecos
con vocación de artista
y con manos de obrero.
A la desilusión
de terminar el juego
le salva la alegría
de que ya estamos hechos.

De Jugar en serio, Madrid, Visor, 2004.

domingo, 17 de julio de 2016

CONVOCATORIA

Viernes, 22 de julio, 21:00.
El Cantábrico, C/Muelle de Oriente 4, Gijón.
Por Robert Frederick Moore


Que dice Bobby que ya valió de tanto estar en el parque dándole al hula hoop de poetas; ése en el que siempre se gana a lo fácil con Benedetti, mientras se pone el sol, los perritos corren por las praderas y las palomas hacen gru-grú picoteando restos de tortilla. Y que desde que botaron a Winterbottom y los entrena Shakespeare, que están jugando de la hostia, tú; y que si no hay lo que hay que tener, pues que montan un Brexit de poetas, que ahora que ya saben cómo va la cosa, que lo tienen chupao. Y que si alguien va a alinear a Benjamín Prado, que le ponga coquilla; que da grima ver cómo le faltan manos para taparse la nariz, los güevos y la vergüenza, cada vez que se tira una falta. Y que, niños, si no queréis acabar como el bueno de Mou o el malo de Ronnie, que tenéis que lavaros los dientes después de comer, sobre todo si coméis dulces; aunque Ronnie perdió la piñata en una tangana con unos del Man U. y que entonces no cuenta. Y que lo que sí que cuenta es lo del peluquín de Johnny, pero que es un capítulo muy chungo y que hoy no toca. Y que sainete o muerte.

viernes, 10 de junio de 2016

RAYMOND CARVER. DOMINGO POR LA NOCHE


Aprovecha las cosas que te rodean.
Esa fina lluvia
tras las ventanas, por ejemplo.
Este cigarrillo entre mis dedos,
estos pies bajo las mantas,
el vago sonido del rock and roll,
el Ferrari rojo que aparca en mi cabeza.
La mujer que, borracha,
tropieza con todo en la cocina...
Sírvete de todo,
aprovéchalo.

miércoles, 8 de junio de 2016

ROMILDO RISSO. LO MIRO AL VIENTO Y ME RÍO


Que son muy negras las penas,
Dicen y dicen cantando.
Pa mí que no ha de ser cierto,
Si fuera, mejor negarlo.

Yo también sé de pesares,
Yo también sé de quebrantos,
Sé de las penas más negras
Pero de penas no canto.

También es negra la tierra
Y verdes salen los pastos
Mientras la raíz padece
Canta en sus flores el árbol.

Ocasiones me figuro
Que soy de veras un árbol,
Lo miro al viento y me río,
La raíz crujiendo abajo.

Si me desmiento en la vida,
¡Acuéstenme de un hachazo!

miércoles, 2 de septiembre de 2015

WISLAWA SZYMBORSKA.CHARCO


Recuerdo muy bien ese miedo infantil.
Evitaba los charcos tras la lluvia,
sobre todo los recientes.
Alguno podría no tener fondo,
aunque se pareciera a los otros.

Me meto y de pronto me caigo toda,
comienzo a volar hacia abajo,
y más y más abajo,
en dirección a las nubes reflejadas
y a lo mejor más allá.

Luego se seca el charco,
se cierra sobre mí,
y yo atrapada para siempre –dónde-
en un grito que no sale al aire.

Solamente después llegó el entendimiento:
no todos los accidentes
siguen las reglas del mundo,
y aun si lo quisieran,
no pueden suceder.

jueves, 23 de julio de 2015

DIEGO ÁLVAREZ MIGUEL. NO SÉ LO QUE ME PASA


No sé lo que me pasa, de repente me he puesto a soñar
con un sueldo de cinco mil euros al mes y una novia
con las tetas grandes, las manos suavísimas,
y me he imaginado reclinando el asiento
de mi nuevo BMW sobre una cala de Mallorca
para que una francesa de anchos labios rojos
no se golpease la cabeza contra el volante
y yo le decía que aquello era nuestro petit secret,
todo nuestro, y que Laura ─ el imaginario nombre
de mi estupenda novia ─ no tenía por qué enterarse.
No sé lo que me pasa, la verdad. Me he imaginado
pagando champagne francés en la estación
de esquí más grande de los Alpes, invitando
a mis jóvenes y apuestos amigos, sonriéndole
con mi blanca dentadura nueva a la morena
y atlética esquiadora con la que estrenaré
la cama de mi caliente cabaña de roble
mientras ponen la NBA por la televisión de pago
y bebemos Macallan hasta por la mañana.
No sé lo que me pasa, es en serio. Nunca había
pensado en cruzar el Adriático, imaginando
que conduzco un yate de diez mil caballos
lleno de polacas intensas y griegas esculpidas
en el mármol del sexo imparable y cazando
grandes ballenas con un arpón más que infalible
que en su día perteneció sin duda a algún rico
emperador oriental o bizantino. No lo sé, no sé
lo que me pasa, yo antes soñaba con tonterías,
soñaba con que chicas agradables me quisieran
con un coche que no perdiera gasolina, una cerveza
fría los domingos, un buen libro, una buena peli,
con escribir de vez en cuando un buen poema.

De Hidratante Olivia, Madrid, Ediciones Hiperión, 2015.