miércoles, julio 25, 2007

RAÚL GÓMEZ JATTIN. EL AMOR BRUJO

He robado parte de tu cuerpo y de tu alma
Le he tendido una celada a los recuerdos
que aquí te recuerdo ¿recuerdas amor?
El cielo de la noche casi azul se asoma
entre tus pestañas noche vibrátil
Una vez me fui hasta tu región de monte
enfermo de hongos y tristezas muy tristes
Y aluciné con tu imagen alta y flexible
galopando un caballo de nube
Luego venías por la tarde desde el
Retiro de los Indios en tu carruaje blanco y yo
iba a pie por la carretera como un sonámbulo
Sonríes desde lejos como si masticaras
mi corazón entre tus colmillos
Mis palabras le quitan a tu vida muerte
Vives en este libro aunque te tengo miedo
Aunque apenas si hemos hablado
Pero te amo tanto como siempre
Tanto como puedas imaginar
Y estamos lejos
Como el sol del mar.

lunes, julio 23, 2007

CARLOS EDMUNDO DE ORY. AUTOELEGÍA

Mi forma, mi carácter mi deseo,
pensando que la noche azul se ponga
no sueño nada en detrimento mío,
la corona que tengo en la cabeza
la soporto con gran resignación,
soy un rey desterrado en un retrete,
no tengo pantalones y me escondo
debajo de mi cama muerto de hambre,
me alimento de muchas musarañas,
la casa apuntalada de mis versos
es todo mi dominio personal,
y se orina mi alma por mis ojos,
si medito me duermo en un rincón
y el sueño que podía serme útil
se mete en una pierna y no sé en cuál,
mi candor, mi paciencia, mi descuido,
busco trabajo y pierdo mi salud
rezando mientras subo la escalera.

jueves, julio 19, 2007

STEPAN SCHIPACHOV. NO ME IMPORTA LA MUERTE

Los años no me importan, ni la muerte,
ni ser piedra, raíz o polvo inerte.

Triunfando del hedor y de mi suerte,
cuando una moza oliendo a manzanilla
pase por los jarales de mi muerte,
besaré con mi polvo sus rodillas.

miércoles, julio 18, 2007

RAFAEL COFIÑO. LA ÑOARANZA DE ARTEMIO RULÁN

El pasado 11 de Julio tuvimos la fortuna de atender a la presentación del libro La ñoaranza de Artemio Rulán. Aquí tenéis algunas imágenes...





lunes, julio 16, 2007

VÍCTOR SIERRA. ENTRE SÁBANAS

Despierto; mi madre fue
a dormir con los serenos, no hace mucho
Mi padre escupe en el lavabo sus pulmones
porque el viento nace de sus labios
Mi hermano, garganta de harapos,
la voz que explota en sueños cada noche,
callará durante el día
Mis hermanas huyeron muy pronto
Y con los ojos vendados
nunca encontrarán el camino
de vuelta a casa

Parece un juego
y hay más piezas, supongo,
pero yo soy sólo otra del puzzle
que se llama familia, que se llama barrio,
que se llama Madrid o patria
la que intenta averiguar desde la cama
una verdad que palpita en nuestros ojos
cubiertos de legañas

De Garabato

martes, julio 10, 2007

CHARLY CASTAÑÓN. NI DE FÚTBOL NI DE NÁ

[...] Esto en sí mismo no tiene mayor importancia, pero es un dato que dejo ahí y que quizá le interese a los amigos de la estadística.

Es un colectivo éste la mar de curioso. "Los amigos de la estadística". Reconozco que nunca he conocido a ningún miembro de tan atareado grupo, pero podría imaginarme una hipotética conversación si alguna vez me presentaran a uno.

- ¿Y tú a qué te dedicas?
- Yo soy amigo de la estadística.
- Que curioso. Y eso ¿en qué consiste?
- Bueno, no es fácil. Hay que leer mucha prensa.
- Claro, claro. El paro, el IPC y esas cosas ¿no?
- Algo así, pero lo peor son los deportes y sobre todo el baloncesto. El baloncesto nos consume la mayor parte del tiempo. Que si cuantas veces botan el balón con la derecha, que si con la izquierda, cuantos pases dan por arriba, o por abajo... Un lío, vaya. Luego eso hay que dividirlo por cuartos, compararlo con partidos anteriores, calcular la media relativa y hacer un cálculo porcentual. No es fácil.
- Ah.
- Y fíjate que en España todavía lo tenemos medio bien. En Estados Unidos se cogen muchas bajas por el estrés.
- Ya. Y a todo esto, ¿Eso para qué sirve? ...

De Ni de Fútbol ni de Ná, 2006.

sábado, julio 07, 2007

JOSÉ DE ESPRONCEDA. LA CANCIÓN DEL PIRATA

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:

Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

miércoles, julio 04, 2007

CARLOS CAMBA. CÍRCULOS

Es así, vivir en círculos cerrados, moverse en círculos cerrados, formar parte de círculos cerrados. La vida aquí es así, un perímetro que se te ciñe al cuello y te asfixia, aunque de forma suave y cálida. Lo puedes sentir, y respirar. Ese olor tan familiar, esos caminos frecuentados donde hasta las paredes dicen hola. No es patético, ni trágico, pero lima tus fuerzas hasta el límite. Ella me eligió a mí, eso no se puede negar porque siempre es así. Si digo que fui engañado mentiría, porque uno bebe de lo que quiere beber. Ni los años, ni otras estúpidas consideraciones, fueron impedimento suficiente. Ella me eligió, yo lo acepté, y así sucedió. Y lo hermoso sucedió a lo fortuito, así como desplazó al vacío y el dolor. Con el día empezado, el sol reflejándose en el río, caminando desde el puente de piedra por la ribera, pensaba en eso. Nadie es desconocido aquí. Ella lo fue, ahora ya no, y ahora ya sé que parte de su línea de sangre son viejos conocidos míos. Jamás escapas de los círculos aquí, donde tan sólo la calma del agua que discurre en una mañana tranquila te da la perspicacia suficiente como para saber el secreto que albergan estas calles: que son círculos que ahogan, pero también abrigan; que rozan, pero también acarician; que paralizan, pero también dan paz. Y, mirando sus ojos, descubrí que, al final, los únicos círculos que importan son los que rodean ese negro, y que, en mi interior, siempre quedará un círculo abierto. El que jamás deberíamos cerrar.

Relato ganador del primer concurso de Microrelatos Expediciones.