viernes, 29 de diciembre de 2006

BLAS DE OTERO. NOTICIAS DE TODO EL MUNDO

A los 47 años de mi edad,
da miedo decirlo, soy sólo un poeta español
(dan miedo los años, lo de poeta, y España)
de mediados del siglo XX. Esto es todo.
¿Dinero? Cariño es lo que yo quiero,
dice la copla. ¿Aplausos? Sí, pero no me entero.
¿Salud? Lo suficiente. ¿Fama?
Mala. Pero mucha lana.
Da miedo pensarlo, pero apenas me leen
los analfabetos, ni los obreros, ni los
niños.
Pero ya me leerán. Ahora estoy aprendiendo
a escribir, cambié de clase,
necesitaría una máquina de hacer versos,
perdón, unos versos para la máquina
y un buen jornal para el maquinista,
y, sobre todo, paz,
necesito paz para seguir luchando
contra el miedo,
para brindar en medio de la plaza
y abrir el porvenir de par en par,
para plantar un árbol
en medio del miedo,
para decir "buenos días" sin engañar a nadie,
"buenos días, cartero" y que me entregue una carta
en blanco, de la que vuele una paloma.

De Que Trata de España, 1964.

jueves, 28 de diciembre de 2006

SILVIO RODRÍGUEZ. ¿A DÓNDE VAN?

¿A dónde van las palabras que no se quedaron?
¿A dónde van las miradas que un día partieron?
¿Acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón?
¿O se acurrucan, entre las endijas, buscando calor?
¿Acaso ruedan sobre los cristales, cual gotas de lluvia que quieren pasar?
¿Acaso nunca vuelven a ser algo? ¿acaso se van?
¿Y a dónde van? ¿a dónde van?

¿En qué estarán convertidos mis viejos zapatos?
¿A dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol?
¿Por dónde están las angustias, que desde tus ojos saltaron por mí?
¿A dónde fueron mis palabras sucias de sangre de abril?
¿A dónde van ahora mismo estos cuerpos, que no puedo nunca dejar de alumbrar?
¿Acaso nunca vuelven a ser algo? ¿acaso se van?
¿Y a dónde van? ¿a dónde van?

¿A dónde va lo común, lo de todos los días?
¿El descalzarse en la puerta, la mano amiga?
¿A dónde va la sorpresa, casi cotidiana, del atardecer?
¿A dónde va el mantel de la mesa, el café de ayer?
¿A dónde van los pequeños terribles encantos que tiene el hogar?
¿Acaso nunca vuelven a ser algo? ¿acaso se van?
¿Y a dónde van? ¿a dónde van?

De Mujeres, 1978.

domingo, 24 de diciembre de 2006

PEDRO CASALDÁLIGA. ME ANUNCIAN OTRA VEZ LA ESPERADA

Me anuncian otra vez la esperada.
Me anuncian Tu visita.

Voy a poner en orden la casa del recuerdo.
Voy a vestir de flores de pobreza
mis sueños y mis iras.

A orillas de la tierra me aguarda la canoa...

Después,
mientras se explican
los pájaros, las ruedas,
los soles y las lunas,
yo espero que el silencio
diga, sobre mi sangre,
palabras verdaderas.

De Todavía estas palabras, 1990.

viernes, 22 de diciembre de 2006

JORDI VIRALLONGA. Y ME ERES AHORA LA VIDA

Ni siquiera me has dicho tu nombre,
no sé quién de los dos
dijo algo, hizo qué;
formas parte del ser de la calle,
de otro hombre, del esfuerzo de andar.
Casi nada conozco de ti
y me eres ahora la vida

De Crónicas de usura, 1997.

LUIS ANTONIO DE VILLENA. UN ARTE DE VIVIR

Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa,
tu corbata de tarde, la carta que le escribes
a un amigo, la opinión sobre un lienzo, que dirás
en la charla, pero que no tendrás el torpe gusto
de pretender escrita. Beber, que es un placer efímero.
Amar el sol y desear veranos, y el invierno
lentísimo que invita a la nostalgia (¿de dónde
esa nostalgia?). Salir todas las noches, arreglarte
el foulard con cariño esmerado ante el espejo,
embriagarte en belleza cuanto puedas, perseguir
y anhelar jóvenes cuerpos, llanuras prodigiosas,
todo el mundo que cabe en tanta euritmia.
Dejar de amanecida tan fantásticos lechos,
y olerte las manos mientras buscas taxi, gozando
en la memoria, porque hablan de vellos y delicias
y escondidos lugares, y perfumes sin nombre,
dulces como los cuerpos. ¡Qué frío amanecer entonces,
qué triste es, qué bello! Las sábanas te acogerán
después un tanto yermas, y esperarás el sueño.
Del día que vendrá no sabes nada. (No consultas
oráculos). Te quemarán hastíos y emociones,
tertulias y bellezas, las rosas de un banquete
suntuario, y las viejas callejas, donde se siente
todo, en el verano, como un aroma intenso.
Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa.
Y si todo va mal, si al final todo es duro,
como Verlaine, saber ser el rey de un palacio de invierno.

De El Viaje a Bizancio, 1976.

miércoles, 20 de diciembre de 2006

ARTHUR RIMBAUD. AU CABARET-VERT: CINQ HEURES DU SOIR

Depuis huit jours j'avais déchiré mes bottines
Aux cailloux des chemins. J'entrais à Charleroi.
- Au Cabaret-Vert : je demandai des tartines
Du beurre et du jambon qui fût à moitié froid.

Bienheureux, j'allongeai les jambes sous la table
Verte : je contemplai les sujets très naïfs
De la tapisserie. - Et ce fut adorable,
Quand la fille aux tétons énormes, aux yeux vifs,

- Celle-là, ce n'est pas un baiser qui l'épeure ! –
Rieuse, m'apporta des tartines de beurre,
Du jambon tiède, dans un plat colorié,

Du jambon rose et blanc parfumé d'une gousse
D'ail, - et m'emplit la chope immense, avec sa mousse
Que dorait un rayon de soleil arriéré.

EN EL CABARET-VERDE, LAS CINCO DE LA TARDE.

Tras ocho días, había destrozado mis botines
en las piedras de los caminos. Entré en Charleroi.
-En el Cabaret-Verde: pedí unas rebanadas de pan
con mantequilla y jamón que estaba medio fresco.

Dichoso, estiré las piernas bajo la mesa
verde: contemplé los temas bastante ingenuos
de la tapicería-. Y fue adorable,
cuando la chica de enormes tetas, de ojos vivos,

-¡aquella, a la que un beso no asusta!-
sonriente, me trajo unas rebanadas de mantequilla,
y jamón tibio, en un plato coloreado,

jamón rosa y blanco perfumado con un diente
de ajo-, y me colmó la jarra inmensa, con su espuma
que doró un rayo de sol retrasado.

(Trad. Alberto Manzano)

martes, 19 de diciembre de 2006

FEDERICO GARCÍA LORCA. EL POETA PIDE A SU AMOR QUE LE ESCRIBA

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

De Sonetos del amor oscuro. Poemas de amor y erotismo, 1983.

lunes, 18 de diciembre de 2006

ROGER WOLFE. LLEGA, TOCA, LÁRGATE

Es inútil, le dije.
Escribir.
Escribir es inútil.
Ya, me contestó.
Ya lo estaba yo pensando
el otro día.
¿Y a qué conclusión llegaste?
Pues eso. Lo que dices
tú. Que carece por completo
de sentido.
Sólo que...; bueno,
también poner ladrillos
es inútil.
Sirve para construir casas...,
y paredes. Paredones, también.
Quizá se trate de eso.
¿De qué?
Un oficio, joder, un
oficio. Ni más ni menos
que un oficio.
¿Cómo decía Pavese?
No, como Pavese no. Como ese músico
de jazz. ¿Te acuerdas?
Freddie Green.
Llega, toca, lárgate.

De Arde Babilonia, 1994.

domingo, 17 de diciembre de 2006

RAYMOND CARVER. ROMANTICISMO

Las noches no son claras aquí.
Pero si hay luna llena, lo sabemos.
Sentimos una cosa un minuto,
otra distinta al siguiente.

De Bajo una luz marina, 2005.
(Trad. Mariano Antolín Rato)

sábado, 16 de diciembre de 2006

BORIS VIAN. Á PRIVATIF

Les jambes, tous les professeurs de fysique le savent bien
C'est le première chose qu'on écarte
Quant aux bras, des femmes très distinguées
S'en passent (despuis fort longtemps)
Et, ma foi, elles ont raison.

D'un point de vue économique et social
Ça élimine les bracelets, les bagues
Les tatouages sur le biceps
Les bas nylonet les robes nioulouque.

Et l'on devrait rendre obligatoire
Par arrêté municipal
L'usage de la femme-tronc pour les pauvres.

De Barnum's Digest, 1948.

DE SOBRA

Las piernas, todos los profesores de física lo saben bien,
Es lo primero que se abre.
En cuanto a los brazos, las mujeres muy distinguidas
Prescinden de ellos (desde hace mucho tiempo)
Y a fe mía que tienen razón.

Desde un punto de vista económico y social
Esto elimina las pulseras, los anillos,
Los tatuajes en el bíceps,
Las medias de nylon y los vestidos niu luc.

Y debería ser obligatorio
Por orden municipal
El uso de la mujer-tronco para los pobres.

(Trad. Juan Antonio Tello)

jueves, 14 de diciembre de 2006

EFRAIM MEDINA REYES. TE DIJE QUE NO APOSTARAS A ESE CABALLO

Una mujer fea tiene dos opciones: matarse o hacerse a un estilo. Lo peor que puede hacer una mujer fea es fingir que no lo es, es casi tan malo como no ser bella del todo. Son la clase de cosas que descorazona a los tipos simpáticos. No es que una mujer fea sea incapaz de verse bella alguna vez. Pero no le conviene. Una vez adquieres estilo va contigo siempre. Planear la belleza es complicado y sostenerla un verdadero lío. No en vano las bonitas se suicidan más a menudo. La belleza no es un estilo pero lo suple bastante bien, hasta que se pudre. La fea, en el peor de los casos, sólo puede ser más fea y eso es un avance en cierto sentido. La belleza corre todos los riesgos y no tiene coartada.

De Pistoleros, Putas y Dementes (Greatest Hits), 2005.

MARIO BENEDETTI. OBITUARIO CON HURRAS

Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festerjarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.

CARMEN GÓMEZ OJEA. AMOR Y SEXUS

En un centro escolar de tierras por donde corren el Huécar y el verde Júcar, un adolescente sin los tres pelos en el sobaco ni en el pubis necesarios para ser considerado por un rabino como varón adulto, pero quizá ya con sus primeras poluciones nocturnas, me preguntó de dónde venía la palabra follar. No lo hizo con turbación ni en actitud provocadora ni por histrionismo, sino muy pancho y sereno. Los demás tampoco se alteraron ni hubo coros de risitas ni murmullos ni expectación mórbida en los semblantes. Le respondí con otra pregunta, la de si era posible que fuera a la biblioteca en busca de un diccionario. El profesor que asistía al encuentro de sus alumnos conmigo muy amablemente se ofreció a ello. En tanto, les dije que el follar al que sin duda se refería su compañero era realizar el coito, la cópula sexual, y que ese verbo procedía de «follis», fuelle en latín, quizá porque, durante ese ejercicio violento, la respiración se agita y se emiten resoplidos, pero que, personalmente, yo prefería pensar que venía de «folium», hoja del árbol, y así, en consecuencia, follar sería ir a la espesura, meterse entre el follaje verde, cuando llega el rojo mayo, para servir a Eros y a Amor, que son más interesantes que el viejo dómine Sexus. Entonces sí se armó el follón. Todos se pusieron a disputarse la palabra para discutirme lo que acababa de soltar. El amor era una payasada. El amor, para los culebrones. El amor era una chorrada. El amor, para los frígidos. El sexo salvaje y brutal, lo mejor de la vida. Una vida sin sexo era enfermiza. Sólo un tarado renegaba del sexo. El sexo era más necesario que comer. Quedó claro que Sexus ganaba por mayoría, pero no absoluta, porque advertí que había una abstinente que no había abierto la boca. Era una quinceañera con la expresión inequívoca de haber salido volando por la ventana del aula porque se aburría. Sin embargo, había regresado, pero no despegó los labios. Llegó el profesor con el diccionario. Se leyeron las distintas acepciones de follar. Hablamos de literatura, de paraliteratura, de la novela que habían leído y comentado en clase. El encuentro finalizaba y me dispuse a firmarles los libros. Cuando le tocó el turno a la taciturna volandera, me dijo su nombre y le escribí la dedicatoria: Para Eulalia, cuyo nombre significa «la que habla bien», pero ella es callada, aunque seguro que escribe... Sonrió y me entregó un papelito, donde decía: «Se puede vivir sin sexo. Se puede vivir sin amor, pero no sin las dos cosas a la vez. Siempre se necesita una. Cuando se tienen las dos al mismo tiempo es la gloria. Sin embargo, duran poco juntas. Si duraran mucho, nos matarían». Sí, la silente escribía y, además, estaba enamorada. Quizá de un compañero o de una amiga, acaso de un actor o de un cantante o de un poeta muerto. A su edad, quien no esté trastornado de amor ya no lo conocerá nunca, porque el amor, como la fe ardiente en lo absurdo, sólo puede crecer en los corazones infantiles, y no en todos. En el de sus condiscípulos, desde luego que no. Eran buena gente de merendolas, no de ágapes.

De La Nueva España, 13/12/2006.

viernes, 8 de diciembre de 2006

OLIVERIO GIRONDO. COMUNIÓN PLENARIA

Los nervios se me adhieren
al barro, a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire,
hasta alcanzar el cielo.

El mármol, los caballos
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto.
¡Las veces que me he muerto
al ver matar un toro!...

Si diviso una nube
debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho:
¿Seré yo esa piedra?

Nunca sigo a un cadáver
sin quedarme a su lado.
Cuando ponen un huevo,
yo también cacareo,
Basta que alguien me piense
para ser un recuerdo.

De Persuasión de los Días, 1942.

miércoles, 6 de diciembre de 2006

JOHN DONNE. SEDUCCIÓN

Puedo amar a rubias y a morenas,
a la que finge la abundancia
y a la que esconde la indigencia;
a la que prefiere la soledad,
a la que cree y a la que duda;
a la que siempre llora con ojos como esponjas,
y a la que es corcho seco y nunca llora.
Puedo amarla a ella, y a ella, y a ti, y a ti;
puedo amar a cualquiera
que no sea verdadera.

lunes, 4 de diciembre de 2006

JAVIER VELA. GOZO

Y esta dicha por qué, de dónde emergen
estas ansias eternas de abrazarte,
de haber estado siempre en esta hora
y estarlo en adelante, fuera del tiempo ya.

Hay un escalofrío que florece en la médula
y desciende muy lento por la espalda
como un dedo de dios o del silencio.

Pero de dónde tú. Por qué esta dicha.

De Tiempo adentro, 2006.

ANTONIO GAMONEDA. PREMIO CERVANTES 2006

Eres como la flor de los agonizantes
que es invisible mas su aroma entra
en la sombra nasal y es la delicia,
todo en la vida, durante algún tiempo.

******

Mi rostro hierve en las manos del escultor ciego.
En la pureza de los patios inmóviles él piensa dulcemente en los suicidas; está creando la vejez:
ayer y hoy son ya el mismo día en mi corazón.

******

Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi ropa en el silencio de las últimas ramas.
Esto era el destino:
llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua.

******

Amé las desapariciones y ahora el último rostro ha salido de mí.
He atravesado las cortinas blancas:
ya sólo hay luz dentro de mis ojos.

De El libro del frío, 1992.

domingo, 3 de diciembre de 2006

CHARLES BUKOWSKI. NIRVANA

not much chance,
completely cut loose from
purpose,
he was a young man
riding a bus
through North Carolina
on the wat to somewhere
and it began to snow
and the bus stopped
at a little cafe
in the hills
and the passengers
entered.
he sat at the counter
with the others,
he ordered and the
food arived.
the meal was
particularly
good
and the
coffee.
the waitress was
unlike the women
he had
known.
she was unaffected,
there was a natural
humor which came
from her.
the fry cook said
crazy things.
the dishwasher.
in back,
laughed, a good
clean
pleasant
laugh.
the young man watched
the snow through the
windows.
he wanted to stay
in that cafe
forever.
the curious feeling
swam through him
that everything
was
beautiful
there,
that it would always
stay beautiful
there.
then the bus driver
told the passengers
that it was time
to board.
the young man
thought, I'll just sit
here, I'll just stay
here.
but then
he rose and followed
the others into the
bus.
he found his seat
and looked at the cafe
through the bus
window.
then the bus moved
off, down a curve,
downward, out of
the hills.
the young man
looked straight
foreward.
he heard the other
passengers
speaking
of other things,
or they were
reading
or
attempting to
sleep.
they had not
noticed
the
magic.
the young man
put his head to
one side,
closed his
eyes,
pretended to
sleep.
there was nothing
else to do-
just to listen to the
sound of the
engine,
the sound of the
tires
in the
snow.

NIRVANA

sin mucha elección
y casi sin quererlo,
él era un joven
a bordo de un autobús
que cruzaba Carolina del Norte
rumbo a
algún lugar
y empezó a nevar
y el autobús paró
en un café
sobre las colinas y
los pasajeros
entraron.
él se sentó en el mostrador
con los demás,
pidió y le
trajeron su comida,
que estaba particularmente buena
lo mismo que el café.
La camarera no era
como las mujeres que él
había conocido.
No se hacía la interesante,
un humor natural emanaba
de ella.
El cocinero decía
cosas locas.
El lavacopas,
atrás,
se reía
con una risa
limpia
y placentera.
el joven miraba
la nieve a través de las
ventanas.
Quería quedarse
en ese café
para siempre.
Un curioso sentimiento
lo inundó :
que todo
era
bello
ahí,
que todo permanecería
siempre bello
ahí.
entonces el chofer
avisó a los pasajeros
que ya era tiempo de irse.
el joven
pensó, me voy a quedar
aquí, me voy a quedar aquí.
Pero
se levantó y siguió a
los otros hasta
el autobús.
Encontró su asiento
y miró el café
por la ventanillas.
el autobús arrancó,
dobló una curva,
y fue camino abajo,
alejándose de las colinas.
el joven
miraba
hacia adelante.
Los otros pasajeros
Charlaban
de otras cosas
leían
o
intentaban
dormir.
no se habían dado cuenta
de la magia.
el joven
puso su cabeza
contra el asiento,
cerró los ojos,
fingió
dormir.
Nada quedaba
sólo escuchar el
sonido
del motor,
el sonido de las
ruedas
en la nieve.