sábado, abril 29, 2006

JOSÉ HIERRO. ENCADENADOS

Se fue muriendo todo,
pero ellos no murieron.
La madera del hombre
duró más que sus sueños.
Lo que muere del hombre
vivió más que lo eterno.
Se murió la esperanza
y siguieron viviendo.
Sólo los perros mueren
al morirse su dueño.

De Quinta del 42, 1953.

viernes, abril 28, 2006

FRANK O'HARA. ¡LANA TURNER SE DESMAYÓ!

¡Lara Turner se desmayó!
andaba rápidamente y de pronto
empezó a llover y a nevar
y tú dijiste que era granizo
pero el granizo te golpea con fuerza
en la cabeza por lo tanto nevaba y
llovía y yo llevaba muchísima prisa
para encontrarme contigo pero el tráfico
se comportaba exactamente igual que el cielo
y de pronto veo un titular
¡LARA TURNER SE DESMAYÓ!
no hay nieve en Hollywood
no hay lluvia en California
he ido a muchas fiestas
y me he comportado de forma perfectamente bochornosa
pero nunca me he desmayado
oh Lara Turner te queremos levántate

De Poemas a la hora de comer, DVD Ediciones, Barcelona, 1997.

jueves, abril 27, 2006

MARIO BENEDETTI. DACTILOGRAFO

Montevideo quince de noviembre
de mil novecientos cincuenta y cinco
Montevideo era verde en mi infancia
absolutamente verde y con tranvías
muy señor nuestro por la presente
yo tuve un libro del que podía leer
veinticinco centímetros por noche
y después del libro la noche se espesaba
y yo quería pensar en cómo sería eso
de no ser de caer como piedra en un pozo
comunicamos a usted que en esta fecha
hemos efectuado por su cuenta
quién era ah sí mi madre se acercaba
y prendía la luz y no te asustes
y después la apagaba antes que me durmiera
el pago de trescientos doce pesos
a la firma Menéndez & Solari
y sólo veía sombras como caballos
y elefantes y monstruos casi hombres
y sin embargo aquello era mejor
que pensarme sin la savia del miedo
desaparecido como se acostumbra
en un todo de acuerdo con sus órdenes
de fecha siete del corriente
era tan diferente era verde
absolutamente verde y con tranvías
y qué optimismo tener la ventanilla
sentirme dueño de la calle que baja
jugar con los números de las puertas cerradas
a apostar consigo mismo en términos severos
rogámosle acusar recibo lo antes posible
si terminaba en cuatro o trece o diecisiete
era que iba a reír o a perder o a morirme
de esta comunicación a fin de que podamos
y hacerme tan sólo una trampa por cuadra
registrarlo en su cuenta corriente
absolutamente verde y con tranvías
y el Prado con caminos de hojas secas
y el olor a eucaliptos y a temprano
saludamos a usted atentamente
y desde allí los años y quién sabe.

De Poemas de la oficina, 1958.

EVA VAZ. DESCANSA EN PAZ

A las diez de la noche
A la mar la van
dejando en paz.

Arriba, todos consumen
algo felices.
Ensañándose con
el cuarto queso de la pizza.
Devorando agosto a gritos.
Sudando agosto.

Y la mar descansa
a las diez de la noche,
ahora que nadie la
consume.

Mañana será otro día.

Es muy duro ser mar
en agosto.

miércoles, abril 26, 2006

JOSÉ EUGENIO SÁNCHEZ. © SAMO 6:36

esa nublada mañana cuando le notificaron a john henry
(el mejor clavador de vías de ferrocarril)
que iba a ser sustituido por una máquina
se mostró tranquilo
y siguió clavando vías hasta su muerte

18797 millas de ferroviario fueron clavadas
por john henry desde esa nublada mañana:
un clavo más que la máquina

otra mañana
pero en new jersey
jean michael amaneció con un párpado cerrado

como trapo por los muebles
llegó a la recámara
y tarareando una canción
se buscó una vena

mañanas iguales a ésta
nubladas
con la sensación de que nada va a pasar

De La Felicidad es una Pistola Caliente, 2004.

lunes, abril 24, 2006

RAYMOND CARVER. EL VINO

Leo la biografía de Alejandro Magno, Alejandro,
cuyo inculto padre, Filipo, contrató a Aristóteles para tutelar
al joven y guerrero vástago y pulir un poco
sus suaves hombros. Alejandro, que después, de camino
a las campañas de Persia llevaba una copia
de la Iliada en una caja forrada de terciopelo, de tanto que amaba
ese libro. También le encantaba beber y pelear.
Por fin he llegado a ese episodio de la vida de Alejandro en el que,
tras una noche de jarana y borracho de vino (la peor clase
de borrachera, seguida de esas resacas que ya no se olvidan),
arroja la primera tea de un incendio que corrió por toda Persépolis,
capital del imperio persa (antiguo incluso para Alejandro).
Lo redujo a cenizas. Posteriormente, o mejor dicho,
la mañana después -puede que mientras rugían
las últimas llamas- sintió remordimientos. Pero nada
como los remordimientos que sintió la tarde siguiente
cuando durante una discusión que se puso muy fea
el mismo Alejandro, avasallador y con el rostro enrojecido
de tantos cuencos de vino turbio,
se puso en pie, tambaleándose, agarró una espada
y atravesó el pecho de su amigo Cleto, que le había salvado la vida
allá en Granico.

Alejandro lloró su muerte durante tres días. Lágrimas amargas.
Se negó a probar bocado. “Rechazó atender sus necesidades
corporales”. Llegó incluso a prometer
dejar el vino para siempre (yo mismo he sido testigo
de compromisos parecidos y de las lamentaciones
que acarrean). Ni que decir tiene
que la vida castrense se interrumpió por completo
mientras Alejandro se consagraba a su honda pena.
Pero cuando aquellos tres días terminaron
el sofocante calor comenzó a hacerse sentir
en el cuerpo de su amigo muerto, y tuvieron que convencer
a Alejandro de que había que hacer algo. Recobrando
la compostura salió de la carpa con su ejemplar
de Homero. Lo desató y comenzó a pasar
página tras página. Finalmente dio la orden
de que habían de seguirse al pie de la letra
los mismos ritos funerarios organizados
ante la muerte de Patroklos;
quería que Cleto tuviese la mejor despedida posible.
¿Y cuando la pira estaba ardiendo y los cuencos de vino
iban de mano en mano durante la ceremonia?
Por supuesto -¿qué pensabas?- Alejandro
bebió lo suyo hasta perder el sentido. Tuvieron que transportarle
hasta su tienda. Que enderezarle,
y luego meterlo en la cama.

De La fulgurante velocidad del pasado.

sábado, abril 22, 2006

TELE SANTANA (ITABIRITO, 26/07/31 - BELO HORIZONTE, 21/04/06)

IN MEMORIAM
Poeta del fútbol, inventor de O Jogo Bonito.

LEONARD COHEN. THERE ARE SOME MEN

There are some men
who should have mountains
to bear their names to time.

Grave-markers are not high enough
or green,
and sons go far away
to lose the fist
their father's hand will always seem.

I had a friend:
he lived and died in mighty silence
and with dignity,
left no book, son, or lover to mourn.

Nor this is a mourning-song
but only a naming of this mountain
on which I walk
fragrant, dark, and softly white
under the pale of mist.
I name this mountain after him.

From The Spice-box of Earth, 1961.

HAY HOMBRES

Hay hombres
que deberían tener montañas
para eternizar sus nombres.

Las lápidas no son lo bastante altas
ni verdes,
y los hijos se van
para perder el puño
que la mano de sus padres parecerá siempre.

Yo tuve un amigo:
vivió y murió en absoluto silencio
y con dignidad,
no dejó libro, ni hijo, ni una amante que le llorase.

Tampoco es esto una canción de duelo
tan sólo el nombramiento
de esta montaña por la que ando,
fragrante, oscura, y delicadamente blanca
bajo la palidez de la niebla.
A esta montaña le pongo su nombre.

De La Caja de Especias de la Tierra, 1961
(Trad. Alberto Manzano)

jueves, abril 20, 2006

JULIO CORTÁZAR. EL FUTURO

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos en los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré, amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré los sueños que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.

martes, abril 11, 2006

BALTASAR DE ALCÁZAR. TRES COSAS ME TIENEN PRESO

Tres cosas me tienen preso
de amores el corazón:
la bella Inés, y jamón
y berenjenas con queso.

Una Inés, amantes, es
quien tuvo en mí tal poder
que me hizo aborrecer
todo lo que no era Inés.
Trájome un año sin seso,
hasta que en una ocasión
me dio a merendar jamón
y berenjenas con queso.

Fue de Inés la primer palma;
pero ya júzgarse ha mal
entre todos ellos cuál
tiene más parte en mi alma.
En gusto, medida y peso
no les hallo distinción,
ya quiero Inés, ya jamón,
ya berenjenas con queso.

Alega Inés su beldad;
el jamón que es de Aracena;
el queso y la berenjena
su andaluza antigüedad.
Y está tan en fil el peso
que, juzgado sin pasión,
todo es uno: Inés, jamón,
y berenjenas con queso.

Servirá este nuevo trato
destos mis nuevos amores,
para que Inés sus favores,
nos los venda más barato.
Pues tendrá por contrapeso
si no hiciere razón,
una lonja de jamón
y berenjenas con queso.

sábado, abril 08, 2006

RAFAEL ALBERTI. CITA TRISTE DE CHARLOT

Mi corbata, mis guantes,
mis guantes, mi corbata.

La mariposa ignora la muerte de los sastres,
la derrota del mar por los escaparates.
Mi edad, señores, 900.000 años.
¡Oh!

Era yo un niño cuando los peces no andaban,
cuando las ocas no decían misa
ni el caracol embestía al gato.
Juguemos al ratón y al gato, señorita.

Lo más triste, caballero, un reloj:
las 11, las 12, la 1, la 2.

A las tres en punto morirá un transeúnte.
Tú, luna, no te asustes,
tú, luna, de los taxis retrasados,
luna de hollín de los bomberos.

La ciudad está ardiendo por el cielo,
un traje igual al mío se hastía por el campo.
Mi edad, de pronto, 25 años.

Es que nieva, que nieva
y mi cuerpo se vuelve choza de madera.
Yo te invito al descanso, viento.
Muy tarde es ya para cenar estrellas.

Pero podemos bailar, árbol perdido.
Un vals para los lobos,
para el sueño de la gallina sin las uñas del zorro.

Se me ha extraviado el bastón.
Es muy triste pensarlo solo por el mundo.
¡Mi bastón!

Mi sombrero, mis puños,
mis guantes, mis zapatos.
El hueso que más duele, amor mío, es el reloj:
las 11, las 12, la 1, la 2.

Las 3 en punto.
En la farmacia se evapora un cadáver desnudo.

De Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, 1929.

viernes, abril 07, 2006

JOSÉ ÁNGEL VALENTE. SERÁN CENIZA

Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o de su nada.

Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.

Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.
Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.

De A modo de esperanza, 1954.

martes, abril 04, 2006

CESARE PAVESE. VERRÁ LA MORTE E AVRÁ I TUOI OCCHI

Verrá la morte e avrá i tuoi occhi-
questa morte che ci accompagna
dal mattino alla sera, insonne,
sorda, come un vecchio rimorso
o un vizio assurdo. I tuoi occhi
saranno una vana parola,
un grido taciuto, un silenzio.
Così li vedi ogni mattina
quando su te sola ti pieghi
nello specchio. O cara speranza,
quel giorno sapremo anche noi
che sei la vita e sei il nulla.

Per tutti la morte ha uno sguardo.
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.
Sarà come smettere un vizio,
come vedere nello specchio
riemergere un viso morto,
come ascoltare un labbro chiuso.
Scenderemo nel gorgo muti.

Di Verrá la Morte e Avrá i tuoi Occhi, 1951.

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos-
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una palabra vana,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando te inclinas sola ante el espejo.
¡Oh querida esperanza,
también nosotros aquel día
sabremos que eres la vida y la nada!

La muerte tiene una mirada para todos.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como ver que emerge de nuevo
un rostro muerto en el espejo,
como escuchar un labio cerrado.
Descenderemos al remolino, mudos.

De Vendrá la Muerte y Tendrá tus Ojos, 1951.
(Trad. Carles José i Solsora)

lunes, abril 03, 2006

FERNANDO LÓPEZ DE ARTIETA. REMORDIMIENTO DEL COLEGIO

No recuerdo muy bien cuál era el año
ni cuál la profesora que decía
que los grandes lectores de poesía
se meten a leer dentro del baño.

Pero sí que recuerdo el desengaño
que yo sufrí al oírlo, pues leía
en un sillón antiguo que tenía
un aire entre ilustrado y ermitaño.

Hoy, sin vergüenza, os cuento este secreto
que acomplejó a mi infancia, atormentando
mis tardes de feliz analfabeto;

y además lo confieso dedicando
a aquella profesora este soneto,
con la ilusión de que lo lea cagando.

De Jugar en Serio, 2004.

domingo, abril 02, 2006

LI PO. SENTADO SOLO EN LA MONTAÑA DE JINGTING

Los pájaros han tornado a sus nidos en bandadas.
Perezosa, la última nube se aleja.
La montaña es mi única compañera.
Ni al uno ni al otro nos cansa mirarnos

De Cien Poemas, Icaria Poesía, Barcelona, 2002.

JOSÉ OVEJERO. ZAPPING

EN la primera un padre apenado hablaba de su hija
violada tres veces por un desaprensivo.
Y prometía detalles antes de pasar la gorra.
En la segunda asistí a un horrible crimen, y había sangre,
y gritos, y la tortura del débil.
Sólo así podíamos alegrarnos con la sangre y los gritos
del delincuente.
En la tercera daban fútbol. Hombres que se abrazaban
y besaban y brincaban de júbilo, sin avergonzarse.
Espectáculo raro en estos tiempos.
En la primera el padre lloraba amargamente
mientras corregía el nudo de la corbata.
En la segunda se aplicaba la ley,
para tranquilidad de todos.
En la tercera se celebraba la victoria
destruyendo algunos coches, y era hermosa la felicidad
al resplandor del fuego.
No sé en cuál el reportero cumplía su dolorosa misión:
entrevistaba a un moribundo,
porque el público tiene derecho
a estar informado.
En la quinta, creo que era la quinta, me vi yo.
Con el mando en la mano. Y era un excelente actor.
Había que ver mi expresión de escándalo, mi justa ira,
mientras abría la siguiente botella de cerveza.

De El Estado de la Nación, 2002.

sábado, abril 01, 2006

T. S. ELLIOT. I. THE BURIAL OF THE DEAD

April is the cruellest month, breeding
Lilacs out of the dead land, mixing
Memory and desire, stirring
Dull roots with spring rain.
Winter kept us warm, covering
Earth in forgetful snow, feeding
A little life with dried tubers.
Summer surprised us, coming over the Starnbergersee
With a shower of rain; we stopped in the colonnade,
And went on in sunlight, into the Hofgarten,
And drank coffee, and talked for an hour.
Bin gar keine Russin, stamm' aus Litauen, echt deutsch.
And when we were children, staying at the archduke's,
My cousin's, he took me out on a sled,
And I was frightened. He said, Marie,
Marie, hold on tight. And down we went.
In the mountains, there you feel free.
I read, much of the night, and go south in the winter.

What are the roots that clutch, what branches grow
Out of this stony rubbish? Son of man,
You cannot say, or guess, for you know only
A heap of broken images, where the sun beats,
And the dead tree gives no shelter, the cricket no relief,
And the dry stone no sound of water. Only
There is shadow under this red rock,
(Come in under the shadow of this red rock),
And I will show you something different from either
Your shadow at morning striding behind you
Or your shadow at evening rising to meet you;
I will show you fear in a handful of dust.
Frisch weht der Wind
Der Heimat zu.
Mein Irisch Kind,
Wo weilest du?
'You gave me hyacinths first a year ago;
'They called me the hyacinth girl.'
—Yet when we came back, late, from the Hyacinth garden,
Your arms full, and your hair wet, I could not
Speak, and my eyes failed, I was neither
Living nor dead, and I knew nothing,
Looking into the heart of light, the silence.
Od' und leer das Meer.

Madame Sosostris, famous clairvoyante,
Had a bad cold, nevertheless
Is known to be the wisest woman in Europe,
With a wicked pack of cards. Here, said she,
Is your card, the drowned Phoenician Sailor,
(Those are pearls that were his eyes. Look!)
Here is Belladonna, the Lady of the Rocks,
The lady of situations.
Here is the man with three staves, and here the Wheel,
And here is the one-eyed merchant, and this card,
Which is blank, is something he carries on his back,
Which I am forbidden to see. I do not find
The Hanged Man. Fear death by water.
I see crowds of people, walking round in a ring.
Thank you. If you see dear Mrs. Equitone,
Tell her I bring the horoscope myself:
One must be so careful these days.

Unreal City,
Under the brown fog of a winter dawn,
A crowd flowed over London Bridge, so many,
I had not thought death had undone so many.
Sighs, short and infrequent, were exhaled,
And each man fixed his eyes before his feet.
Flowed up the hill and down King William Street,
To where Saint Mary Woolnoth kept the hours
With a dead sound on the final stroke of nine.
There I saw one I knew, and stopped him, crying 'Stetson!
'You who were with me in the ships at Mylae!
'That corpse you planted last year in your garden,
'Has it begun to sprout? Will it bloom this year?
'Or has the sudden frost disturbed its bed?
'Oh keep the Dog far hence, that's friend to men,
'Or with his nails he'll dig it up again!
'You! hypocrite lecteur!—mon semblable,—mon frère!'

From The Waste Land, 1922.

I. EL ENTIERRO DE LOS MUERTOS

Abril es el mes más cruel, criando
lilas de la tierra muerta, mezclando
memoria y deseo, removiendo
turbias raíces con lluvia de primavera.
El invierno nos mantenía calientes, cubriendo
tierra con nieve olvidadiza, nutriendo
un poco de vida con tubérculos secos.
El verano nos sorprendió, llegando por encima del Stranbergersee
y seguimos a la luz del sol, hasta el Hofgarten,
y tomamos café y hablamos un buen rato
Bin gar keine Russin, stamm' aus Litauen, echt deutsch.
Y cuando eramos niños, estando con el archiduque,
mi primo me sacó en un trineo
y tuve miedo. Él dijo, Marie,
Marie, agárrate fuerte. Y allá que bajamos.
En las montañas, una se siente libre.
Yo leo, buena parte de la noche, y en invierno me voy al sur.

¿Cuáles son las raíces que se aferran, qué ramas crecen
de esta pétrea basura? Hijo de hombre,
no lo puedes decir, ni adivinar, pues conoces sólo
un montón de imágenes rotas en que da el sol,
y el árbol muerto no da cobijo, ni el grillo da alivio,
ni la piedra seca da ruido de agua. Sólo
hay sombra bajo esta roca roja,
(entra bajo la sombra de esta roca roja),
y te enseñaré algo diferente, tanto
de tu sombra por la mañana caminando detrás de ti
como de tu sombra por la tarde subiendo a tu encuentro;
te enseñaré el miedo en un puñado de polvo.
Frisch weht der Wind
Der Heimat zu
Meins Irish Kind
Wo weilest du?
"Me diste jacintos por primera vez hace un año;
me llamaron la chica de los jacintos."
-Pero cuando volvimos, tarde, del jardín de los jacintos,
tus brazos llenos y tu pelo mojado, no podía
hablar y me fallaban los ojos, no estaba ni
vivo ni muerto, ni sabía nada,
mirando en el corazón de la luz, el silencio,
Oed' und leer dad Meer

Madame Sosostris, famosa vidente,
tenía un fuerte resfriado, sin embargo
es conocida como la mujer más sabia de Europa,
con una perversa baraja. Aquí, dijo,
está su carta, el Marinero Fenicio ahogado,
(perlas son estos que fueron sus ojos. ¡Mirad!)
Aquí está Belladona, la Señora de las Piedras,
la dama de las situaciones.
Aquí está el hombre de los Tres Bastos, y aquí la Rueda,
que está en blanco, es algo que lleva él en la espalda,
que me está prohibido ver. No encuentro
al Hombre Ahorcado. Tema la muerte por agua.
Veo multitudes de gente, dando vueltas en círculo.
Gracias. Si ve a mi querida Mrs. Equitone
dígale que yo misma le llevaré el horóscopo:
en estos tiempos hay que tener mucho cuidado.

Ciudad irreal,
bajo la niebla parda de un amanecer de invierno,
una multitud fluía por el puente de Londres, tantos,
no creí que la muerte hubiera deshecho a tantos.
Se exhalaban suspiros, breves y poco frecuentes,
y cada cual llevaba los ojos fijos ante los pies.
Fluían cuesta arriba y bajando King William Street,
a donde Santa María Woolnoth daba las horas
con un sonido muerto en la campanada final de las nueve.
Allí vi a uno que conocía y le paré gritando: "¡Stetson!
¡Tú, que estabas conmigo en las naves de Mylae!
Ese cadáver que plantaste el año pasado en tu jardín,
¿ha empezado a retoñar? ¿Florecerá este año?
¿O la escarcha repentina le ha estropeado el lecho?
¡Ah, mantén lejos de aquí al Perro, que es amigo del hombre,
o lo volverá a desenterrar con las uñas!
¡Tú! hypocrite lecteur! -mon semblable, -mon frère!"

De La Tierra Baldía, 1922.
(Trad. José María Valverde).