viernes, 21 de marzo de 2008

PEDRO CASALDÁLIGA. PRUEBA

La soledad, por fin,
lejana y próxima.
La soledad total.

¿Dónde están los caminos conocidos?
¿Dónde está la alegría, compañeros?
¿Es la última víspera?

¿Por qué me abandonaste?
Me palpo y no me encuentro.
Me miro en los espejos a mi alcance
y no me reconozco.
Calladme, por ahora, el nombre que tenía!

¿Será que me bautizan en aguas de pobreza
los amigos llamados tantas veces, otrora?
¿Me espera, en la mañana,
algún camino nuevo?
Dejadme el pan cocido en el rescoldo!

Como el Rey que Tagore vio en sueños,
llega el Señor, cargado de exigencias,
por todas las orillas...

Ahora es noche aún. Cerrada noche.
La red cuelga en el túnel de las falsas minúsculas
dejando apenas el preciso espacio
para sacar un muerto.

De Fuego y Ceniza al Viento. Antología espiritual, 1984.