miércoles, marzo 12, 2008

MARIANO BRULL. EPITAFIO A LA ROSA

Rompo una rosa y no te encuentro.
Al viento, así, columnas deshojadas,
palacio de la rosa en ruinas.
Ahora —rosa imposible— empiezas:
por agujas de aire entretejida
al mar de la delicia intacta,
donde todas las rosas
—antes que rosas—
belleza son sin cárcel de belleza.

1 comentario:

Ignatium Regis dijo...

Evocación del mar,
del ángel, de la rosa.

Oficio y desvelo
del hombre, descifrarlos.