domingo, noviembre 05, 2006

BLAS DE OTERO. AIRE LIBRE

Si algo me gusta, es vivir.
Ver mi cuerpo en la calle,
hablar contigo como un camarada,
mirar escaparates
y, sobre todo, sonreír de lejos
a los árboles...

También me gustan los camiones grises
y muchísimo más los elefantes.
Besar tus pechos,
echarme en tu regazo y despeinarte,
tragar agua de mar como cerveza
amarga, espumeante.

Todo lo que sea salir
de casa, estornudar de tarde en tarde,
escupir contra el cielo de los tundras
y las medallas de los similares,
salir
de esta espaciosa y triste cárcel,
aligerar los ríos y los soles,
salir, salir al aire libre, al aire.

De Ancia, 1958.

2 comentarios:

Ignatium Regis dijo...

La luz y tú
dónde se encontrarán mañana.

En la nublada raíz de la nostalgia,
de la costumbre de volver.

Espérame en el aire,
de nuevo,
deseo repetir el tiempo amado.

sanders dijo...

hay algunos a los que les sientan bien las mañanas, vaya horario para estar inspirado. Ya, ignatium, ahora me dirás que la poesía no duerme... gracias por el poema y por la continuación...