domingo, 29 de octubre de 2006

DIONISIO RIDRUEJO. EL BURGO DE OSMA

Como la nieve fluye y va sonora
de haber sido silencio, así mi olvido
de las cumbres del ser en que ha dormido
baja al tiempo natal y fluye ahora.

Ya es celeste el hollín en la herrería
y el chirriar de la rueda con estopa
del cordelero y riza la garlopa
una miel inmortal de todavía.

Vuelve la yunta de ganar el valle
con su lanza arrastrada y la campana
vuelve a pasar entre la luz y el puente.

Vuelve el mercado a empavesar la calle
con soportales. Vuelve todo y mana
el para siempre ayer eternamente.

5 comentarios:

Ignatium Regis dijo...

Goal.

Catenaccio dijo...

Recuerdo haber cruzado lanzas en un torneo con el pendón del grande Dionisio en ristre y sólo haber obtenido por respuesta de la mayoría "Aparta a ese puto fascista de mí" Celebro el cambio de pareceres

chesire dijo...

No hay, en este caso, cambio de pareceres, pues no era yo de la partida. Ese tipo de discurso demagógico me suena más a otro tipo de contendientes, digamos, más "épicos".

Anónimo dijo...

Pues lamentablemente, he de decir, que si no me falla la única neurona de la que dispongo, di una pequeña conferencia acerca de D. Dionisio, estandarte del movimiento garcilasista, camisa vieja de la falange, voluntario de la división azul, responsable de propaganda del gobierno de Burgos, y posteriormente crítico con Franco, al cual llegó a enviar una carta que le costó la cárcel ( observese el paralelismo con cierto poeta que habitó el Parador de San Marcos en León ), se convirtió a la democracia. Así que lo siento, pero temo, que no haya sido yo el del fascismo.

Paperman

Catenaccio dijo...

Sin abandonar el tema de la vida cotidiana es más de mi gusto éste otro soneto suyo:

A LA PIEDRA DEL MOLINO

El recto andar del agua prisionera
se hizo círculo y copla en tus ardores,
pan de roca, en tu danza molinera,
alegres de tus albas mis rumores.

Sol de espigas, tus labios giradores,
labios del llanto, pesadez ligera,
enmudecen tu amarga primavera,
luna muerta en el llanto de las flores.

Hoy te miro, descanso del camino,
moneda del recuerdo abandonada
en la quieta nostalgia del molino.

Cíclope triste, el ojo sin mirada
y la forma andadora sin destino,
en el eje del aire atravesada.

Para mí es un gol de los de todos los tiempos.