sábado, octubre 27, 2012

LEONARD COHEN. 35

Todos los días arrastraba
un gran pedazo de algo precioso
hasta su aburrimiento
y una o dos veces por semana,
cuando le era concedido
el minúsculo favor de la distancia,
se daba cuenta de que trabajaba,
como lo hicieron sus padres,
en la construcción de la pirámide de otro.

Ideas de rebelión.
Pensamientos sobre la injusticia.
Propósitos de Año Nuevo.
La seducción de una mujer.
Todo esto lo iba grabando
torpemente letra por letra:

Walther PPK-8.
Número de serie: 115142.
Robada a un esclavo por otro.

De La energía de los esclavos. Visor libros, Madrid, 2006.

1 comentario:

Messi Goles dijo...

Grande Cohen!