jueves, enero 28, 2010

J. D. SALINGER (NUEVA YORK, 1/01/1919 - NEW HAMPSHIRE, 27/01/2010).

Chapter 1

If you really want to hear about it, the first thing you'll probably want to know is where I was born, and what my lousy childhood was like, and how my parents were occupied and all before they had me, and all that David Copperfield kind of crap, but I don't feel like going into it. In the first place, that stuff bores me, and                 in the second place, my parents would have about two hemorrhages apiece if I told anything pretty personal about them. They're quite touchy about anything like that, especially my father. They're nice and allóI'm not saying that-but they're also touchy as hell. Besides, I'm not going to tell you my whole goddam autobiography or anything. I'll just tell you about this madman stuff that happened to me around last Christmas just before I got pretty run-down and had to come out here and take it easy. [...]

From The Catcher in the Rye, 1951.

Capítulo 1

Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco. [...]

De El Guardián entre el Centeno, 1951.
(Trad. Carmen Criado)

lunes, enero 18, 2010

JUAN CARLOS MESTRE. APÓCRIFO DEL NUEVO MUNDO

Y si no
sabed que en cuanto hicieron obedecían al dicho de sus capitanes
y con la mirada mandábanlos cumplidamente sin otra culpa a quemar
e íbanse a su cielo pidiendo pedazos de misericordia,
y en lo que decían dijeron itzama dios de las nubes
y en cuanto dijeron decían ixtab diosa de los suicidios
pudre la lengua el decirlo
no decían ubre ni litro
sino qué os hecho qué mal os he dicho
qué daño te puede hacer el hombre
si caída la cabeza del Creador de una parte y por otra repartido el cuerpo
se los llevan como peones a la gramática de Nebrija
se busca el cerebro
oro por si hubiera como probanza al Garañón de las Bulas
a mortandad van a las Indias los jesucristos
coces da la cruz majestad
al mensajero de los conejos que hoza las bellotas del rey
la noche, alteza, un taller de clavos
que es la triguera sembrada de allá
obras firmadas a espaldas de sancta maría
hoy año de gracia de mil quinientos cuarenta y tres

De La Casa Roja, Calambur Poesía, Madrid, 2009.