jueves, 22 de octubre de 2009

CEMENTERIO DE SORIA, 16/10/2009









2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gol, no me emocionaba tanto desde que estuve en París visitando la tumba de Singer, uno de los dos hombres que según mi abuela mas había hecho por la mujer. ( El otro era Westinhouse)
Paperman

Ignatium Regis dijo...

Todo el mundo sabe que es difícil encontrar
en la vida un lugar
donde el tiempo pasa cadencioso y sin pensar
y el dolor es fugaz.
A la ribera del Duero
existe una ciudad
si no sabes el sendero
escucha esto:

Lentamente caen las hojas secas al pasar
y el Cierzo empieza a hablar.
En una tibia mañana el sol asoma ya
no llega a calentar.
Cuando divises el monte de las Ánimas
no lo mires, sobreponte
y sigue el caminar.

Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán
y por los dos sabrás
que el olvido del amor se cura en soledad,
se cura en soledad.
A la ribera del Duero
existe una ciudad.
A la ribera del Duero
mi amor te espero.

Voy camino Soria,
¿tú hacia dónde vas?
Allí me encuentro en la gloria
que no sentí jamás.

Voy camino Soria
quiero descansar
borrando de mi memoria
traiciones y demás,
borrando de mi memoria
camino Soria.

A la ribera del Duero
existe una ciudad.
A la ribera del Duero
mi amor te espero.

Voy camino Soria,
¿tú hacia dónde vas?
Allí me encuentro en la gloria
que no sentí jamás.

Voy camino Soria
quiero descansar
borrando de mi memoria
traiciones y demás,
borrando de mi memoria
pasiones y demás.

Todo el mundo sabe que es difícil encontrar
lentamente caen las hojas secas al pasar,
Bécquer no era idiota ni Machado un ganapán,
que el olvido del amor se cura en soledad.

(Camino Soria, Gabinete Caligari)