viernes, agosto 15, 2008

ELÍAS CANETTI. LA PROVINCIA DELL'UOMO

¡Oh, un estetoscopio, un estetoscopio finísimo, para diagnosticar a los generales en el vientre materno!

Tiene los ojos despiadados de quien ha amado por encima de todas las cosas.

Los presentimientos de los poetas son las aventuras olvidadas de Dios.

Hacen falta años para destruir el amor de un hombre; pero ninguna vida es bastante larga para llorar este asesinato, que es más que un asesinato.

Las diversas lenguas que deberíamos tener: una para la propia madre, que después no se usará nunca más; una que solo se lee, pero en la que no se osa escribir; una en la que se reza y de la que no se entiende una sola palabra; una en la que se cuenta, usada para todo lo que tiene que ver con los asuntos de dinero; una en la que se escribe (pero no cartas); una con la que se viaja, y con esta también se pueden escribir cartas.

De La provincia dell'uomo, 1973.

FÚTBOL DE POETAS. DE CORTO, EN BERLÍN

miércoles, agosto 13, 2008

FRANCISCO GONZÁLEZ LEDESMA. CRÓNICA SENTIMENTAL EN ROJO

A Blanca, que ahora tenía treinta y siete años, la había conocido Sergi Llor cuando a los dieciocho salió del colegio de monjas sabiendo bien sabidas tres cosas: que Dios existe, que los hombres pertenecen a una especie dañina y que pasarse el dedo por ciertos sitios produce una satisfacción muy privada. Ahora Blanca Bassegoda dudaba seguramente de la existencia de Dios y no necesitaba para nada los trámites del dedo. Había aprendido, además, otras cosas: a cruzar las piernas, a controlar intereses bancarios, a cotizar los vestidos con firma, a invertir en pintura y a comer brillantemente en el Via Veneto, desbordando simpatía con personas a las que odiaba. Probablemente había aprendido también -se notaba en sus ojos- que a pesar de todo la felicidad no existe, pero que hay que seguir buscándola.

De Crónica Sentimental en Rojo, 1984.