viernes, 23 de noviembre de 2007

JACK WEATHERFORD. GENGHIS KHAN

Los ejércitos convencionales avanzaban y acampaban en grandes columnas, y los comandantes podían comunicarse fácilmente unos con los otros utilizando mensajes escritos. En el caso mongol, los soldados estaban mucho más dispersos, y sus oficiales eran analfabetos. Las comunicaciones, en todas las esferas, debían ser de palabra, nunca por escrito. Las órdenes se transmitían de boca en boca. El problema de un sistema oral de comunicaciones radicaba en la exactitud de la recepción del mensaje, que debía repetirse con precisión a cada individuo y luego recordarlo tal como había sido transmitido. Con el fin de facilitar su memorización, los oficiales componían las órdenes en verso y para ello empleaban un sistema estandarizado conocido por todos los soldados. Los guerreros mongoles utilizaban una serie de melodías fijas y de estilos poéticos en los que improvisaban distintas palabras de acuerdo con el significado del mensaje. Para un soldado, escuchar una orden era como aprender una nueva poesía de una canción que ya sabía.

De Genghis Khan y el inicio del mundo moderno, 2004.
(Trad. Juan Rabasseda-Gascón)

2 comentarios:

futrecalienta dijo...

Todo lo relativo al imperio Mongol es bastante fascinante. En general todo el tema mongol nunca deja de asombrale a uno.

Ignatium Regis dijo...

¿Entonces seremos fútbol de mongoles?

Creo que algunos ya lo venían diciendo.

Aparte de bromas, la historia tiene su lirismo.