viernes, 23 de diciembre de 2005

ÁNGELA FIGUERA. NIÑO DIOS

Tenemos que ir a verle.
Él es un niño-dios.
Nació en la casa apuntalada.
(No es Navidad en las iglesias.)
Él es un niño-dios.

Su padre gana poco y bebe mucho.
(Las varas no florecen en su mano.)
Él es un niño-dios.

Su madre va por las esquinas.
(Jamás ha visto ningún ángel.)
Él es un niño-dios.

No tiene cuna ni pesebre,
ni buey ni mula. (Sólo un gato.)
Él es un niño-dios.

No irán pastores a adorarle.
No habrá presentes de los Magos.
(Falta la estrella que los guíe.)
Él es un niño-dios.

Hay mil Herodes que lo acechan,
no hay un Egipto que lo acoja,
la cruz le espera a cada paso.
Él es un niño-dios.

Nació en la casa apuntalada,
es feo, triste y malpocado.
Pero tenemos que ir a verle;
besar sus pies desnudos
(acaso nos perdone nuestras culpas),
porque es un niño-dios.

De Toco la Tierra. Letanías, 1962.

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