Sábado, 4 de junio, 20:00 horas.
El Cantábrico, C/Muelle de Oriente 4, Gijón.
El Cantábrico, C/Muelle de Oriente 4, Gijón.
Por ignatium
ORLANDO MONDRAGÓN
CUADERNOS DE PATOLOGÍA HUMANA [1]
VI
Toda la vida que tiene mi enfermo
se cuenta en dieciséis
respiraciones por minuto.
Ha firmado un papel
que me obliga a desconectarlo.
Mi dedo es el verdugo
que silencia los monitores.
El pecho se sacude un poco.
Solo eso.
֍ ֍ ֍
XIV
Nunca es del todo claro
lo que lleva por dentro,
el propósito oculto.
Miramos con sospecha
la punta plateada, abierta.
Estéril, duerme en su envoltorio,
pasa gran tiempo quieta
antes de que llegue la hora
de probarse a sí misma.
La jeringa se llena
con el único fin de quedar vacía.
Entonces un dedo
que podría ser del destino
la empuja.
Y como el hombre,
una vida tiene.
Una sola oportunidad.
֍ ֍ ֍
XV
Su nieta la encontró en el baño,
sentada en su propia oscuridad.
La sombra de su mente
le ha desordenado las palabras.
¿Dónde soy? ¿quién estoy?
Preguntas que se hacen
cada vez más urgentes.
Con tijeras le quitamos la ropa.
Ella cubre su vulva con las manos.
Su intimidad cae a gajos,
a rasgaduras.
Ella dice que no, pero es preciso.
No, no, repite.
Recaudamos signos y hematomas. No.
Le quitamos las manos. No.
La despojamos de todo. No.
Grita.
Ella no sabe dónde está.
Pero sí quiénes somos
nosotros, los enfermos.
֍ ֍ ֍
XVI
La enfermera le cierra los ojos
que insisten en abrirse.
Sus pupilas ya no se contraen,
la luz no las provoca.
Pero los párpados se levantan
como parte de un mecanismo instantáneo.
La vida que insiste.
La enfermera no sabe cómo actuar.
Le desconcierta saber
que aunque exista el ojo
no exista la mirada,
que el cuerpo persiste
en el mundo
a pesar nuestro.
֍ ֍ ֍
XIX
Preguntaste qué significa
la aguja,
cuál era el origen
del dolor.
Pero el dolor
no requiere de una herida.
La enfermedad no enseña,
no es un instrumento del castigo.
Existe
sin dirección,
sin propósito.
Es apenas la sombra
a la que damos sentido,
antes que el dedo del azar
jugando
nos aplaste.
֍ ֍ ֍
XXIV
No siento nada
cuando lo empujo fuera de la eternidad.
Las aguas suspendidas
se escurren a mis pies.
¿Qué significa estar así
de anestesiado?
Lo acuesto en la cuna radiante.
Seco su recién cuerpo
y llora.
Solo sabe llorar.
Aún no ha desarrollado
la enfermedad del lenguaje.
Lo cargo en brazos
y se lo enseño a la madre.
Antes de devolverlo a la cuna
siento su peso.
Tres kilos doscientos gramos
de historia.
Brazos y dedos completos.
Una nariz, dos ojos.
Orejas permeables.
Un corazón en blanco.
——————————
[1]
De
Cuadernos de patología humana,
Madrid, Visor, 2022.
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