martes, 1 de febrero de 2011

JOSÉ EMILIO PACHECO. COMO LA LLUVIA

Estos son algunos de los poemas con los que jugué:

EL MAÑANA

A los veinte años nos dijeron: “Hay
Que sacrificarse por el Mañana”.

Y ofrendamos la vida en el altar
Del dios que nunca llega.

Me gustaría encontrarme ya al final
Con los viejos maestros de aquel tiempo.

Tendrían que decirme si de verdad
Todo este horror de ahora era el Mañana.

PÉNDULO

El obsesivo péndulo,
El tigre que da vueltas a la Nada.

No hay ninguna filosa oscilación
Que no tale un instante de la vida.

Pero sin su constancia y su impaciencia
Nunca hubiéramos sido.

No estaríamos
Aquí frente a su cuenta que se acorta.

MIS TRISTES CAPITANES

Desde su antiguo brillo todos se fueron apagando.

Los conocí en su altiva plenitud.
Más tarde sin quererlo comprobé
Cuán terrible se vuelve sin excepción
El final lento o rápido de todos.

Contra esto no hay ni puede haber resistencia.

Antes me preocupaba por la muerte.
Ahora sólo me importa cómo voy a morir.