martes, 1 de diciembre de 2009

JOSÉ EMILIO PACHECO. PREMIO CERVANTES 2009

LA ENREDADERA

Verde o azul, fruto del muro, crece.
Divide cielo y tierra. Con los años
se va haciendo más rígida, más verde.
Costumbre de la piedra, cuerpo ávido
de entrelazadas puntas que se tocan.
Llevan la misma savia, son una misma planta
y también son un bosque. Son los años
que se anudan y rompen. Son los días
del color del incendio. Son el viento
que atraviesa la luz y encuentra intacta
la sombra que se alzó en la enredadera.

De Los Elementos de la Noche, (1958-1962).

ALTA TRAICIÓN

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques, desiertos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
- y tres o cuatro ríos.

De No me Preguntes Cómo Pasa el Tiempo, (1964-1968).

VIDAS DE LOS POETAS

En la poesía no hay final feliz.
Los poetas acaban
viviendo su locura.
Y son descuartizados como reses
(sucedió con Darío).
O bien los apedrean y terminan
arrojándose al mar o con cristales
de cianuro en la boca.
O muertos de alcoholismo, drogadicción, miseria.
O lo que es peor: poetas oficiales,
amargos pobladores de un sarcófago
llamado Obras Completas.

De Irás y no Volverás, (1969-1972).

4 comentarios:

Ignatium Regis dijo...

Goals.

Y sabía que le harías el merecido homenaje. Aunque estaría bien que escaneases el poema que te dedicó, manuscrito.

chesire dijo...

El manuscrito está en el archivo de julio de 2008 junto a una foto de Pedro Timón.
Me emocionó este premio. Muy merecido.

Ignatium Regis dijo...

Cierto, no me acordaba:

"Ya somos todo aquello
contra lo que luchamos a los veinte años".

Anónimo dijo...

Yo no luché contra nada, así que sigo siendo nada.
Paperman