domingo, 22 de junio de 2008

JOAN MANUEL SERRAT. ROMANCE DE CURRO EL PALMO

La vida y la muerte
bordada en la boca
tenía Merceditas
la del guardarropa.
La del guardarropa
del tablao del «Lacio»,
un gitano falso
ex-bufón de palacio.

Alcahuete noble
que al oír los tiros
recogió sus capas
y se pegó el piro.
Se acabó el jaleo
y el racionamiento
le llenó el bolsillo
y montó este invento,
en donde «El Palmo»
lloró cantando...

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

Mil veces le pide...
y mil veces que 'nones'
de compartir sueños,
cama y macarrones.
Le dice burlona...
...«Carita gitana,
cómo hacer buen vino
de una cepa enana».

Y Curro se muerde
los labios y calla
pues no hizo la mili
por no dar la talla.
Y quien calla, otorga,
como dice el dicho,
y Curro se muere
por ese mal bicho.
¡Ay! quién fuese abrigo
pa' andar contigo...

 Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

Buscando el olvido
se dio a la bebida,
al mus, las quinielas...
Y en horas perdidas
se leyó enterito
a Don Marcial Lafuente,
por no ir tras su paso
como un penitente.

Y una noche, mientras
palmeaba farrucas,
se escapó Mercedes
con un 'curapupas'
de clínica propia
y Rolls de contrabando
y entre palma y palma
Curro fue palmando.
Entre cantares
por soleares.

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

Quizá fue la pena
o falta de hierro...
El caso es que un día
nos tocó ir de entierro.
Pésames y flores
y una lagrimita
que dejó ir la Patro
al cerrar la cajita.

A mano derecha
según se va al cielo,
veréis un tablao
que montó Frascuelo,
en donde cada noche
pa' las buenas almas
el Currito «El Palmo»
sigue dando palmas.
Y canta sus males
por 'celestiales'.

Ay, mi amor,
sin ti no entiendo el despertar.
Ay, mi amor,
sin ti mi cama es ancha.
Ay, mi amor
que me desvela la verdad.
Entre tú y yo, la soledad
y un manojillo de escarcha.

De Joan Manuel Serrat, 1974.

3 comentarios:

Ignatium Regis dijo...

Ha sido un placer, Sanders. Incluso podría mejorar la original la versión de Antonio Vega.

Tito Quiraldo dijo...

Curro el palma?
Curro empalma? A gol? a otra cosa?
Pibón!! que coñona que eres!!

sanders dijo...

era pa ver si estabas atentu, tito, o si a pesar de llamarme pibón a todas horas no prestabas atención a lo que hacía, y sólo te fijabas en mi espectacular físico... (hago constar que mi espectacular físico ye el mi hermanu, que como diz paperman, antes o después recibirá el nobel...)