miércoles, febrero 27, 2008

MARTÍN LÓPEZ-VEGA. SUSANA VE PASAR LOS BARCOS

A Susana Reisz, en Roosevelt Island

Susana ve pasar los barcos cada noche
Ella está sentada frente a su ventana
escuchando a los héroes de Haendel
en la voz de Andreas Scholl
mientras su memoria le dicta insomne
No estamos hechos de las cosas que recordamos
Estamos hechos de cuanto no conseguimos olvidar
Y ve pasar los barcos Cada noche ve pasar los barcos

Barcos que no sabe a dónde irán
Barcos que tal vez sean los mismos cada noche
Barcos insomnes Barcos centinelas

Susana ve pasar los barcos como preguntas
No dejan estelas Dejan signos de interrogación
Susana ve pasar los barcos como días
No dejan cicatrices Pero sí el dolor de las cicatrices

Cicatrices que ya no se recuerda de qué golpe fueron
Cicatrices que tal vez ni siquiera fueran nuestras
Cicatrices memoriales Cicatrices que son fuentes

Susana ve pasar los barcos cada noche
No les hace ningún gesto Pero a su modo los despide
Les dice Salúdenme a aquel que ya no conoceré
Denle recuerdos a aquella que fui

Susana sabe que los barcos no la escuchan
Pero se llevan sus saludos que no llegarán a su destino
Que acabarán en algún lugar del que todo lo ignora

Susana ve pasar los barcos
Cada noche ve pasar los barcos

De Mácula, 2002.

5 comentarios:

chesire dijo...

Muy cerca de la mejor tradición norteamericana.

A esta Susana la imagino yo prima de la de Leonard Cohen.

Ignatium Regis dijo...

Uno.- Permítaseme cuestionar eso de la "mejor tradición norteamericana". En el entendimiento de que se refiera a ese “beatismo” (de beat, no de beato, aunque, quién sabe…) “malditista y roadmoviera”, de aguja, güisqui y polvo de hotel cutre ¿Es eso lo mejor? ¿Es eso tradición poética?

Dos.- Permítaseme reconocer, no obstante, una notable mejora y madurez en el autor, del que tuve la oportunidad de leer alguna obra anterior, de simple y tópico recuerdo, es decir, de la “mejor tradición norteamericana” “beatista”.

Tres.- Permítaseme insistir, no obstante, en que el poema me ha gustado. También esa repetida tradición alumbra a veces poemas.

Cuatro.- Permítaseme, en fin, censurar esa reciente tendencia a que el publicador autocomplaciente y exhibicionista comente la grandeza de lo que acaba de hacer público.

Sea dicho todo con fraternal amor y respeto.

chesire dijo...

Me refería al ritmo del poema, frater.
Hala, a cascarla.
Fdo.: el publicador autocomplaciente (te tengo dicho que no te metas con mis hobbies).
P.s.: antes de los beats esos que tanto te gustan ya existía poesía norteamericana (y de ahí bebieron, aparte de que bebieran güisqui o no).

Catenaccio dijo...

De este tipo de apoemas prosaicos hasta Nachete-sombras-de-orillado-nácar-King podría escribir una docena al día. Saludos

Anónimo dijo...

No doy crédito, D. Ignatium Regis ¿ En una agria polémica?. Qué será lo siguiente Espinete criminal de guerra?.
Paperman