viernes, noviembre 10, 2006

GARCILASO DE LA VEGA. SONETO XXIII

En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

(Dedicado a Ignatium Regis, en su paso de la juventud a la edad adulta)

4 comentarios:

Ignatium Regis dijo...

Muchas gracias, Alfredo. Aunque eso de abandonar la juventud a los cuarenta...

chesire dijo...

...Eso habrá que comprobarlo.

Vanexxa dijo...

Joven o no joven, esa forma tan fálica y de pene loco andante que te está quedando es total. Nos vuelves locas!!

Catenaccio dijo...

Un abrazo Nachete, y que cumplas muchos más... no puedo evitar recordar a los payasos de la tele. Lo de la juventud vamos a dejarlo, que a tu edad Garcilaso llevaba criando malvas cinco años