miércoles, 27 de septiembre de 2006

GUTIERRE DE CETINA. OJOS CLAROS, SERENOS

Ojos claros, serenos,
si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, miráis airados?
Si cuanto más piadosos,
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
ya que así me miráis, miradme al menos.

4 comentarios:

Catenaccio dijo...

ESCUADRAZO !!! En el fondo, amigo Chesire, sabes que la poesía era más grande cuando estaba en manos de hombres que la palmaban jóvenes asaltando castillos sin casco, pillando la sífilis después de violar a cien mujeres en el Tenoctitlán recién conquistado o congelándose los güevos en Mastrique por no saber volver al cuartel completamente borrachos; y no en manos de la laya de SUBVENCIONAOS que la manosean hogaño, con la lengua tan metida en el culo de algún concejalillo de cultura que, cuando abren la boca, más que hablar parece que pedan.

chesire dijo...

Este, en concreto, murió asesinado por alguien con quien rivalizaba por los amores de una dama.

Ignatium Regis dijo...

No hace una muerte digna una vida y sí una vida digna una muerte.

Gol, en cualquier caso. No sé si por la escuadra o por el cartabón.

Anónimo dijo...

Gol!
Suscribo el comentario de Neiro, hombre de hígados que no teme hoyar juanetes, mal que les pese a algun@s. Y es que " No he de callar por mas que con el dedo ..."
Paperman