lunes, 17 de julio de 2006

JUAN CARLOS SUÑÉN. UN HOMBRE NO DEBE SER RECORDADO

Cuando llega el momento
de partir a la guerra,
el hombre ensilla su caballo y pasa
miedo y, para alejarlo, piensa: "Pronto
adornarán mis hijas su juventud con flores
de estos campos, mis hijos
se embriagarán con vino de estas cepas. Y un día
me darán nietos sanos y robustos
que pensarán que a nadie deben nada."

De Un Hombre No Debe Ser Recordado, 1992.

2 comentarios:

Ignatium Regis dijo...

Goal

Anónimo dijo...

Looks nice! Awesome content. Good job guys.
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