domingo, 13 de noviembre de 2005

GABRIEL ARESTI. GRITANDO EN EL MUELLE DE ZORROZA

El barco aleman ha atracado en Zorroza.
Trae cemento en sacos de cien kilos.
Mientras tanto,
estaban Antonio y Guillermo
con la sierra
tronzando un árbol.
Con cuerdas...
No hay cables...
Tira que tira,
Antonio ahora,
Guillermo luego,
cuándo me moriré,
Guillermo.
Aquí en castellano
y allí en vascongado.
Juraban.
Porque la injusticia no es políglota
e igual
trata
al castellano
y al vascongado.
Tomé las medidas del tronco.

Se me mojaban los cristales.
(mi madre por la noche llegó a pensar
que me había caído a la ría). Y dije:
Siempre me pondré
al lado del hombre.
Antonio.
Guillermo.

De Harri eta herri, 1979.

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